El guitarrista holandés Julian Sas busca con su octava producción llegar al “mainstream” del blues. A pesar de tener mucho nombre en su país, en Europa está empezando a abrirse nombre y de él se conoce poco o nada en Estados Unidos o por estos lados del mundo.
Sas tardó dos años en terminar este disco, no porque estuviera carente de ideas sino porque fluyeron muchas cosas, muchas experiencias vitales que lo hicieron fortalecerse en muchos aspectos y quiso expresarlos a través de la música. Por eso el resultado es muy honesto, fresco, con el acelerador a fondo y los pies bien puestos sobre los pedales de sus guitarras y las manos en las cuerdas.
Con sus compañeros Tenny Tahamata en el bajo y Rob Heijne en la batería, Julian Sas logra un nivel de entendimiento total, permitiendo que en la producción cada instrumento tenga un sonido rico, detallado, escuchándose cada uno sin incomodar al otro.
Las influencias musicales de Sas empiezan en Jimi Hendrix y pasan por The Allman Brothers Band, Jeff Beck, Stevie Ray Vaughan y Buddy Guy. Eso es notable en los 9 temas originales y las 3 versiones que integran “Bound To Roll”, por ejemplo el notable trabajo con el pedal wah-wah en “Mercy” recuerda a Hendrix, o la canción que da título al disco comienza con un fuerte boogie pero hay los cambios en la guitarra inmediatamente traen a la mente a Cactus y de ahí se conectan con Beck, Bogert And Apice. En cuanto a los cóvers, encontramos “Shadow Play” de Rory Gallagher, tema escogido por Sas porque reflejaba lo que estaba sintiendo en ese momento de su vida en el que grababa el disco y cuyos grandes solos pueden ser una forma de exorcizar esos espíritus; también está “Highway 61 Revisited”, en el que Sas se deleita con el slide, invocando más el sonido de Gallagher que el del mismo Dylan. Completa la selección “30 Days In The Hole”, recordada en buena manera por el holandés, con ese riff agresivo y rabioso.
“Bound To Roll” es un disco que debe hacer sentir orgulloso a Julian Sas. Está lleno de trabajo, de emociones y de esperanzas, como el sonido que está teniendo el blues para esta época de la historia.