Blues británico: Steamhammer

Steamhammer fue una banda de blues-rock, formada en Worthing, Inglaterra. Fue integrada en 1968 por el guitarrista Martin Quittenton; Kieran White en la guitarra, la armónica y la voz. A ellos se les unieron Martin Pugh, también en la guitarra, Steve Davy en el bajo y Michael Rushton en la batería. Esta versión de la banda sirvió como respaldo del guitarrista Freddie King durante una de sus giras por Inglaterra.

El primer álbum de Steamhammer tenía su mismo nombre, aunque también se conoció como “Reflection”, y fue publicado en 1969. Incluía versiones de temas como “You’ll Never Know” de B.B. King y “Twenty Four Hours” de Eddie Boyd, a la vez que temas originales compuestos por los integrantes de la agrupación. En esa producción también participaron el flautista Harold McNair y el pianista Pete Sears.

Aunque este trabajo no tuvo éxito comercial, los conciertos de la banda fueron muy populares, especialmente en Alemania.

En el verano de 1969, Quittenton y Rushon dejaron el grupo y Steve Jolliffe y Mick Bradley se unieron a la banda para tocar el saxofón y la batería, respectivamente.

En 1969 Steamhammer graba “MK II”, compuesto en su integridad por temas originales, con un estilo más cercano a sus influencias del jazz y del rock progresivo.

Al año siguiente Steve Jolliffe dejó al grupo y los integrantes restantes grabaron “Mountains”, álbum presentando en 1970.

En 1971 el guitarrista Kieran White y el bajista Steve Davy dejan la banda. Éste último es reemplazado por Louis Cennamo.

En 1972, Steamhammer graba “Speech”, álbum integrado por tres largos temas instrumentales. En febrero de ese año, el baterista Mick Bradley muere de leucemia. La banda ofrece un concierto en su memoria, en el Marquee Club de Londres, con la participación de bandas como Atomic Rooster, Beggars Opera, If y Gringo.

A la banda llegan un nuevo baterista, John Lingwood, y un nuevo cantante, Ian Ellis. Esta nueva formación se lanza a una gira europea. En 1973 anuncia que el grupo será conocido ahora como Axis y finales de ese año se separa definitivamente.

Publicado en on 12 Noviembre 2009 at 9:50 am Dejar un comentario
Tags: ,

Explorando el blues argentino: Manal

Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez formaron a finales de los años 60 en Buenos Aires a la agrupación Manal, precursor del blues en castellano, que hoy hace parte de la rica historia del rock en Argentina, como uno de sus grupos fundacionales.

Manal  llegó en un momento en que el rock en español estaba surgiendo y sus principales exponentes se dedicaban a traducir los grandes éxitos del rock en inglés. Con la aparición del trío argentino, la cosa cambió.

“La vuelta de tuerca que dimos nosotros fue que en vez de hacer canciones del rock norteamericano en español, comenzamos a componer nuestras propias canciones con la influencia del tango en la letra, del lunfardo, que es el argot de Buenos Aires, y del jazz que lo teníamos incorporado en Argentina”, nos comentó Javier Martínez, baterista de Manal, en reciente entrevista.

Debido a su formato de trío, fue comparado con el grupo inglés Cream, y en alusión a esto el primer nombre con que se conoció fue “Ricota”.

“En el lunfardo porteño cuando un tipo juega mal al fútbol o hace mal alguna cosa, se le dice que es un queso. Entonces nosotros por autocrítica y por reírnos de nosotros mismos, decíamos ‘bueno, si ellos son la crema, nosotros somos ricota’”, dijo el músico argentino.

El nombre de la agrupación proviene de un juego de palabras derivado de un juego de cartas llamado  timba, en el cuál los expertos en hacer trampas preguntaban “¿cómo viene la mano?”. Esta expresión tomó las calles y prácticamente se usaba para cualquier cosa.

Al respecto Javier Martínez recuerda: “Me preguntaban ‘Che, Javier, ¿cómo viene la mano?’ y si no tenía ganas de contestar decía ‘la mano viene manal’. En realidad no significaba absolutamente nada, era un simple juego de palabras. El día que grabamos el productor nos dice ‘¿cómo se llama el conjunto’ –en esa época se decía grupo o conjunto– nos miramos estupefactos porque hasta este momento seguíamos con el chiste ‘¿ustedes se llaman La Ricota?’ No, le respondimos, entonces dije nos llamamos el trío Manal y mis compañeros me miraron como diciendo este está loco, manal no significa nada. Y bueno, fenómeno, no quiere decir nada y es como una marca cualquiera. Y bueno, lo inventé yo”.

Desde el primero momento, el objetivo de Manal fue desarrollar un estilo propio y grabar. Los temas  originales, en español, fueron un aporte de Javier Martínez, quien demostró que se podía hacer blues en nuestro idioma. Cuando apareció “Manal”, el primer álbum, en 1970, se rompió ese tabú.

Acerca del éxito de este trabajo, Martínez comentó lo siguiente: “El éxito radicó en que estaba escrito en un español no muy lunfardo sino bastante abierto, con mucha ironía, y encontró la identificación de la letra en la gente que lo oía porque reflejaba esa época. El éxito de una canción está basado en la identificación que tiene la gente, que establece con la época en que está viviendo. Yo creo que es por eso”.

Durante 1970 Manal alcanzó su mayor popularidad, contando con seguidores del público rockero y también de los amantes del jazz, gracias a las improvisaciones en concierto y al sonido de la guitarra de Claudio Gabis.

Ante este éxito y el de otras bandas que cantaban en español, las disqueras multinacionales deciden ofrecerles jugosos contratos, cerrando así el camino de muchos sellos independientes, como el caso de Mandioca, que se encargó de la producción de Manal.

En 1971 el grupo publica el álbum “El león” con el sello RCA. El mal manejo de la disquera y algunas diferencias personales, llevaron a la separación de la banda a finales de ese año.

“Duró muy poco por la lucha de los egos. Pero como dijo alguno que quedó en la sabiduría universal, la obra supera al autor. Las canciones sobrevivieron a ese desencuentro y cada uno siguió su camino, pero en el fondo la amistad no la perdimos.  Bueno, fueron un poco las mujeres, los matrimonios,  que nos separaron y nosotros permitimos que nos separaran. Después nos volvimos a unir en los 80 y después nos volvieron a separar, fuimos muy débiles. En eso tuvieron mucho que ver el entorno de amigos envidiosos, choludos, las mujeres, etc.”, comentó Javier Martínez.

Esa reunión se produjo en 1981. Manal ofreció algunos conciertos en Buenos Aires y grabó un nuevo álbum: “Reunión”. Acerca de este tema Martínez dijo: “Fue más que una reunión generada por nosotros mismos, que hubiera sido genuina y auténtica, fue generada por un par de empresarios que decidieron organizar una gira e hicieron venir a Gabis y a Medina de Brasil y a mí de Europa.  Y bueno, duró lo que dura un ala de mariposa entre los dedos. No fue una verdadera unión, a pesar de que yo insistí en hacer un disco que quedara para la posteridad y se hizo un buen disco que fue “Manal Reunión”, que hoy es un disco escuchable y quedó bien hecho y tiene buenas canciones”.

Después de ese álbum, algunas giras y una producción en vivo recogiendo ese material, Manal dijo adiós al mundo del rock. Claudio Gabis sigue ahora una carrera como pedagogo musical, mientras que Alejandro Medina y Javier Martínez, ahora llamado Manal Javier Martínez, siguen en el mundo de la música, componiendo y grabando.

Publicado en on 31 Octubre 2009 at 2:04 pm Dejar un comentario
Tags: ,

Mick Fleetwood Blues Band – “Blue Again!” (429, 2009)

Como muchos viejos rockeros, Mick Fleetwood regresa a su primer amor, el blues, ahora bajo el nombre de Mick Fleetwood Blues Band. Con este grupo salió de gira el año pasado y “Blues Again!” captura los mejores momentos del concierto ofrecido en el Sheldon Concert Hall de San Luis, Misuri, en el cual presentó algunos clásicos de Fleetwood Mac como “Rattlesnake Shake” y “Black Magic Woman”, a la vez que algunas composiciones del guitarrista Rick Vitto, las cuales no ofrecen sorpresa alguna, son temas blues estrictos. Lo interesante de este trabajo es que remarca que cuando estos viejos músicos deciden acercarse nuevamente al blues, lo hacen de una forma exquisita, con mucha sensibilidad y una energía que envidiarían muchos de los nuevos intérpretes del género.

Black Magic Woman

Publicado en on 29 Octubre 2009 at 1:15 pm Dejar un comentario
Tags: ,

Varios Artistas – “Let Freedom Sing! Music Of The Civil Rights Movement” (Time Life, 2009)

Buena parte de la lucha por los movimientos civiles de las negritudes en Estados Unidos radicó en los discursos, pero a través de la música este esfuerzo también tuvo una vida activa. Artistas de blues, de jazz, de folk o de góspel puseron su granito de arena para conseguir un sueño anhelado: la libertad. Esta colección de tres discos aparece en un momento trascendental en la historia de los derechos civiles, cuando Estados Unidos tiene a su primer presidente negro y es una mirada muy directa a esas canciones que, a lo largo de 100 años, se convirtieron en himnos para la lucha de una raza.

La música hace un recorrido por el movimiento desde 1941 hasta 2008, enfocándose mucho en los años 60, cuando la lucha por los derechos civiles tuvo su momento de efervescencia, moviéndose por el góspel y el blues hasta algunas voces del soul, el funk y el hip-hop.

Una colección muy valiosa, tanto por la música como por los datos históricos que se registran en el folleto que la acompaña.

Leonard Chess, fallecido el 16 de octubre de 1969

Leonard Chess, su hijo Marshall y su hermano Phil

Leonard Chess, su hijo Marshall y su hermano Phil

Como cofundador del legendario sello Chess, el productor Leonard Chess jugó un papel importante en el nacimiento del movimiento del blues eléctrico de Chicago, lanzando las carreras de artistas legendarios como Muddy Waters, Howlin’ Wolf o Little Walter, entre otros.

Leonard Chess nació en Motol, Polonia, el 12 de marzo de 1917, y su familia se estableció en Chicago luego de emigrar hacia Estados Unidos. En la Ciudad de los vientos, como se conoce a Chicago, Leonard y su hermano Philip entraron al negocio de los clubes nocturnos y eran dueños de muchos de ellos cuando, en 1947, compraron el sello Aristocrat. Su primera grabación fue “Johnson Machine Gun” del pianista Sunnyland Slim y fue en esa sesión cuando los hermanos Chess conocieron a un guitarrista llamado Muddy Waters, quien en 1948 grabó su debut titulado “I Can’t Be Satisfied”, tema que direccionó a la compañía hacia el nuevo sonido del blues.

En 1948 Aristocrat presentó el sencillo “My Sweet Lovin’ Woman” de Robert Nighthawk, el cual incluía a Willie Dixon, quien se convirtió en el letrista y cazador de talentos del sello. Dos años más tarde, 1950, la casa disquera fue rebautizada como Chess Records y su primera producción fue “My Foolish Heart” de Gene Ammons, la cual fue seguida por “Rollin’ Stone” de Muddy Waters.

El guitarrista Jimmy Rogers también firmó con el sello por esa época, debutando con el tema “That’s All Right”. Rogers permaneció en la nómina de Chess cerca de una década y produjoi sencillos importantes como “Sloopy Drunk”, “You’re the One” y “Walking by Myself”. Sin embargo, el músico más importante que llegó en 1950 a la disquera fue el armonicista Little Walter, quien llegó al tope de los listados con el tema “Juke” y tuvo mucho éxito gracias a interpretaciones como “Mean Old World”, “You’re So Fine” y “My Babe”, con los cuales revolucionó el papel de la armónica dentro del blues, siendo pionero del estilo amplificado.

El éxito del sello Chess fue la producción de los artistas establecidos en Chicago. Sin embargo, con el paso del tiempo, Leonard Chess empezó a buscar talentos fuera de la ciudad y se contactó en Memphis con Sam Phillips, dueño de Sun Records, quien le envió grabaciones de Rufus Thomas, Dr. Isaiah Ross, Bobby Bland y alguien llamado Howlin’ Wolf, quien alcanzó la cima de los listados de éxitos en 1951 gracias a su debut  “How Many More Years”. En 1953, Howlin’ Wolf se mudó a Chicago, donde grabó clásicos como “Smokestack Lightnin’” y “Who Will Be Next”.

Para mediados de los años 50, Chess Records tenía varias filiales como Checker, Argo y Specialist, con nuevos artistas como el ya legendario Sonny Boy Williamson hasta novatos como Bo Diddley, quien con su debut “I’m a Man”, introdujo uno de los beats que más influencia causó en el posterior rock’n’roll.

Para esa época, mediados de los 50, el descubrimiento más importante de Chess fue Chuck Berry, quien firmó contrato en 1955. Desde su primera grabación, “Maybellene”, Berry empezó a escribir el libro del rock’n’roll, creando con su guitarra inolvidables riffs como el de “Johnny B. Goode”.

Éxitos de los Moonglows y de los Flamingos también llevaron a Chess a los lugares de popularidad, mientras presentaba blues clásico y les daba la bienvenida a nuevos artistas como Buddy Guy, Otis Rush e Etta James en 1960. Otros músicos como Fontella Bass, Laura Lee, Koko Taylor, Little Milton y Tommy Tucker siguieron dándole éxitos al sello en años posteriores, en un momento en que el boom del rhythm and blues británico permitía que la música de Chess llegara a nuevas audiencias. Sin embargo, la muerte de Leonard Chess el 16 de octubre de 1969 fue casi como un disparo en el corazón de la compañía, la cual empezó a pasar por muchas manos hasta que en los 90 fue comprada por MCA, la cual reeditó buena parte de las viejas grabaciones.

La historia del sello Chess está documentada en la película “Cadillac Records” dirigida por Darnell Martin.

Publicado en on 15 Octubre 2009 at 3:34 pm Dejar un comentario
Tags: ,

Blues Británico: Savoy Brown

Aunque fue parte del movimiento de blues rock británico de los años 60, la banda Savoy Brown no fue profeta en su tierra pero sí tuvo éxito en Estados Unidos, donde promocionó sus discos con interminables giras.

El grupo estaba liderado por el guitarrista Kim Simmonds, cuya personalidad llevó a muchos cambios de nómina. La formación original la completaban el cantante Bryce Portious, el teclista Bob Hall, el guitarrista Martin Stone, el bajista Ray Chappell y el baterista Leo Manning.

Esta primera formación debutó en 1967 con el álbum “Shake Down”, una colección de versiones de temas blues. Buscando un acercamiento diferente, Simmonds disolvió el grupo y formó uno nuevo con el guitarrista Dave Peverett, el bajista Rivers Jobe, el baterista Roger Earl y el cantante Chris Youlden, quien además de sus habilidades vocales, fue distinguido por usar sombrero de copa y un monóculo.

Con la que quizás fue su formación más fuerte, la banda rápidamente se hizo a un nombre, gracias a temas originales como “Train to Nowhere”. Sin embargo, el cantante Chris Youlden se retiró para ir a Raw Sienna y, poco después, Dave Peverett, Roger Earl y el nuevo bajista Tony Stevens se irían de Savoy Brown para formar Foghat, lo cual continuaba con la línea de continuos cambios de integrantes.

Kim Simmonds reclutó nuevos compañeros y comenzó una gira por Estados Unidos, mostrando un refinado estilo boogie-rock, el cual dominó el resto de sus álbumes.

El grupo tuvo una breve ruptura en 1973 pero se reintegró al año siguiente. A lo largo de los 80 y los 90, Simmonds permaneció con el constante cambio de integrantes en la banda, continuando de gira y grabaciones, la más reciente en el año 2007.

Frank Frost, fallecido el 12 de octubre de 1999

Aunque el sonido de la armónica de Frank Frost permaneció siempre en el Delta del Mississippi, su carrera musical la desarrolló fuera de su zona natal. En 1951 se trasladó a San Luis, Missouri, aprendiendo a tocar el instrumento con Little Willie Foster y Sonny Boy Williamson, quienes lo llevaron de gira, desde 1956 hasta 1959, ¡como guitarrista! El baterista Sam Carr (recientemente fallecido) fue su aliado durante mucho tiempo y motivó a Frost para liderar su banda.

Carr, Frost y el guitarrista Jack Johnson formaron un trío que llamó la atención de Sam Phillips en Sun Records, sello con el que grabaron “Hey Boss Man!” El ex guitarrista de Elvis Presley, Scotty Moore, produjo el siguiente álbum de Frost en 1966, cuyo tema “My Back Scratcher” llegó a los primeros lugares de las emisoras de Louisiana.

En 1975, el trío fue redescubierto en una taberna de Clarksdale, Mississippi, llamada The Black Fox, por un fanático del blues de Chicago. Debido al entusiasmo de sus nuevos seguidores, Frost formó su propio sello llamado Earwig, para grabar a su carismático grupo bajo el nombre de The Jelly Roll Kings

En los años siguientes, Frost presentó diversos álbumes, de los cuales se puede destacar su  “Midnight Prowler” de 1988 y su aparición en la banda sonora del documental “Deep Blues”. En 1996 presentó “Keep Yourself Together”. Frank Frost murió el 21 de octubre de 1999 a los 63 años de edad.

Publicado en on 8 Octubre 2009 at 4:51 pm Dejar un comentario
Tags: , , ,

Skip James, fallecido el 3 de octubre de 1969

Skip James se encuentra dentro los primeros bluesistas que grabaron y, además, dentro de los que más influencia generaron tanto en músicos contemporáneos como en artistas de épocas posteriores. Fue uno de los principales exponentes de la escuela Betonia, un género que venía fuertemente anclado a la investigación.

Los primeros registros de James se caracterizaron por el falseto, estilo que se mantuvo intacto en los años 60 cuando fue redescubierto, lo cual causó sorpresa.

Las composiciones de Skip James influenciaron a muchos músicos, pasando por Robert Johnson –el tema “Hellhound On My Trail” de Johnson tiene base en “Devil’s Got My Woman”- hasta Eric Clapton, quien hizo una versión de “I’m So Glad” cuando estaba en Cream.

La música de Skip James se ha mantenido fresca, gracias a ese espíritu único que él le supo imprimir.

Publicado en on 1 Octubre 2009 at 3:54 pm Dejar un comentario
Tags: ,

Joe Williams & Count Basie – “Everyday I Have the Blues” (Roulette, 1959)

Joe Williams animó durante mucho tiempo a la orquesta de Count Basie, que fue algo normal que toda esta compañía le devolviera el favor al grabar, en 1959, este trabajo para Roulette. El trío de arreglistas de Basie (Frank Foster, Ernie Wilkins y Thad Jones) surtieron, con excelente resultados en las listas, un buen número de temas. El disco abre con dos de las canciones más famosas de Williams en su época con Basie: “Everyday I Have the Blues” y “Baby, Won’t You Please Come Home.” De ahí en adelante, la voz de Joe Williams se pasea delicadamente por un repertorio de blues y de rhythm and blues, mostrando todo su talento particularmente en un par de clásicos de Big Joe Turner: “Shake, Rattle and Roll” and “Cherry Red.” Los arreglos y las interpretaciones son excelentes, incluyendo a Thad Jones y Snooky Young en las trompetas, Frank Foster y Billy Mitchell en los saxofones tenores, Freddie Green en la guitarra y, lógicamente, Count Basie en el piano.

Explorando el blues argentino: Pappo

“Estamos en el tiempo en el que el ser humano vive con razón de ser”, dice Pappo en “El hombre suburbano”. La frase, como dice el crítico Alfredo Rosso en el cuadernillo del álbum “Pappo’s Blues Vol. 1”, se aplica perfectamente a su autor porque la razón de ser de Pappo era el blues y la herramienta para darle forma, su guitarra.

Casi que se puede decir que la historia del rock y el blues argentinos se recorren leyendo la biografía de Pappo. Formó parte de Los Abuelos de la Nada, integró lo que pudo haber sido Manal en formato cuarteto, pasó por Conexión N° 5 y se convirtió en pieza clave para la transformación sonora de Los gatos, la banda de Litto Nebbia.

En 1971, cuando el rock argentino lamentaba la separación de sus tres grupos fundamentales: Los gatos, Almendra y Manal, le daba la bienvenida a nuevas bandas, una de ellas sería Pappo´s Blues, integrada por Pappo en la guitarra, el piano y la voz; Black Amaya en la batería; y David Lebón en el bajo.

En 1972 Pappo decidió viajar a Inglaterra para estar cerca de sus ídolos musicales, trabando amistad con John Bonham, baterista de Led Zeppelin, y con Lemmy Kilmster, integrante en esa época de Hawkind y luego fundador de Motörhead.

Las noticias provenientes de Argentina le hablan del éxito de Pappo’s Blues y de algunas fechas para conciertos de la banda, por lo cual regresa a su país. Sin embargo, la separación de Almendra crea tres nuevas bandas cuyo significado es el final de la primera formación de Pappo’s Blues, ya que Black Amaya pasa a integrar Pescado Rabioso con Luis Alberto Spinetta, y David Lebón deja el bajo para sentarse en la batería de Color Humano.

Pappo, con la ayuda del baterista Luis Gambolini y de un misterioso bajista llamado Carlos Piñata, graba “Pappo’s Blues vol. 2”, álbum que se convierte en el vehículo para llevar un rock muy primigenio pero muy efectivo.

En marzo de 1973, Argentina retornaba a la democracia eligiendo como presidente a Héctor Cámpora, quien renuncia tres meses después, marcando el camino de retorno de Juan Domingo Perón. Es una época de mucha turbulencia social y el rock enarbola las banderas de las luchas políticas.

Pappo entra a los estudios para grabar su tercer disco con una nueva formación, compuesta por Machi Rufino en el bajo y Héctor “Pomo” Lorenzo en la batería. Un ciclo se cerraba en la vida de Pappo, pero también se abría otro con la grabación de “Pappo’s Blues vol. 3”,

En 1974 el rock tenía dos corrientes dominantes, una, con bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple, con sonidos fuertes, algunas veces progresivos, con algo de raíces en el blues. La otra, el rock sinfónico, con elementos de rock, jazz y música clásica, con Yes, Emerson, Lake & Palmer y una banda que no buscaba ser etiquetada en esa categoría: Pink Floyd. Estas vertientes no son ajenas al rock argentino y la nueva versión de Pappo’s Blues se las ingenia para que, en formato de power trío, reflejar esos cambios que se producen en el rock.

En ese año la banda publica “Triángulo”, con una portada que muestra a esta figura geométrica flotando en el espacio, comparada con la carátula de “Dark Side of the Moon” de Pink Floyd. Dice el crítico Alfredo Rosso acerca de esto que “la asociación no es descabellada: el tema central de El lado oscuro de la luna era la alineación del individuo en una sociedad hostil”. A su manera, el Pappo’s Blues ’74 también transitaba un camino solitario, empeñado en usar la energía pura del blues eléctrico como disparador de un viaje hacia galaxias desconocidas”.

Aparece en 1975 “Pappo’s Blues vol. 6”, producción que fue realizada con material sobrante de “Triángulo”, ya que Pappo no se encontraba en Argentina, estaba radicado en Inglaterra en ese entonces, y el público estaba ávido de su música.

Luego de volver a Argentina, Pappo viaja a Brasil con el bajista Alejandro Medina, donde conforma al lado del baterista Castello Junior, un nuevo power trío denominado Aeroblues. Graban un álbum, con un sonido muy fuerte y frenético, inspirado en el punk, pero la recepción del público y la prensa en Argentina es fría. Ante este fracaso, Pappo decide rearmar Pappo’s Blues con Medina en el bajo y Darío Fernández en la batería. La idea era grabar un álbum en vivo, pero el registro no pasó el control de calidad de los músicos ni de la disquera. Entonces deciden regrabar en estudio los temas más famosos de la banda y así surge “Pappo’s Blues vol. 7”.

Los años 70 marcaron el final de Pappo’s Blues y los 80 el nacimiento de la nueva banda de Pappo: Riff, con un sonido cercano al heavy metal. A finales de esa década, Pappo se traslada a Los Ángeles para regresar a Argentina en 1990 con la banda Widow Maker, integrada por músicos estadounidenses. Tras una gira por algunos países de Suramérica, el grupo se disuelve y Pappo rearma Pappo’s Blues y Riff.

En 1995 se publica “Caso cerrado”, álbum con el que se cierra el ciclo de Pappo’s Blues. Este trabajo, como lo contó el mismo Pappo al diario La Nación, fue hecho a pedacitos, grabando en un lado y en otro, pero contó con la participación de artistas como Celeste Carballo, Botafogo, Tim Boggert, Carmine Appice y John Lee Hooker.

Después de más 35 años de trayectoria, a sus 54 años de edad, Pappo perdió la vida el 25 de febrero de 2005 en un accidente de tránsito, al caer de su motocicleta Harley Davidson y ser atropellado por un automóvil en la localidad bonaerense de Luján.

Con la muerte de Pappo, se cerró un importante capítulo en la historia del rock y del blues en Argentina