Aunque se podría pensar que este primer álbum de Castro con el sello Alligator lo iba a llevar lejor de su sonido rockero para acercarlo un poco más al blues, este es otro esfuerzo típico del guitarrista, en el que sigue mostrando que es un bluesrocker a carta cabal.
El veterano productor John Porter vuelve a unirse con Tommy Castro, desarrollando un disco que es sumamente atractivo para la radio pues cuenta con teclados y vientos muy amigables, llenando casi todo el espacio que podría tener la música para respirar en alguna suerte de improvisación, lo cual marca diferencia en cuanto al sonido más abierto que tiene el guitarrista en vivo.
Aunque es un producto bien logrado, muy profesional, no logra capturar completamente la esencia musical de Tommy Castro, tal vez porque este trabajo está más pensado en buscar que el artista logre llegar a los lugares hegemónicos de la industria musical.
Tommy Castro – “Hard Believer” (Alligator Records, 2009)
Hollywood Fats – “Hollywood Fats and the Paladins Live: 1985” (TopCat Records, 2008)
En esta ocasión TopCat nos ofrece un concierto de Hollywood Fats, leyenda de la guitarra, grabado el 19 de diciembre de 1985 en el Greenville Avenue Bar & Grill de Dallas, cuando estaba de gira con The Paladins, grupo integrado por el guitarrista y vocalista Dave Gonzales, el bajista Thomas Yearsley y el baterista Brian Fahey, que era considerado como el mejor intérprete en esa época, del blues y del rockabilly en el sur de California.
Este disco nos lleva por una suerte de temas swing, shuffle, rock y blues, mostrándonos el gran estilo que tenía Hollywood Fats para interpretar la guitarra, a la usanza de la vieja escuela texana que ejemplificaron músicos como T-Bone Walker, Clarence “Gatemouth” Brown o Freddie King. Aunque la grabación no es de alta calidad, a pesar de los esfuerzos hechos durante la masterización para dejarla con la mejor fidelidad de audio, la producción permite notar el ambiente de la noche y extiende una invitación para meterse en el mundo musical de Hollywood Fats, quien murió el 8 de diciembre de 1986, casi un año después de este registro.
Más de 20 años después de su muerte, Hollywood Fats sigue presente y su sonido es de influencia para muchos nuevos músicos. Como muchos otros artistas, no sólo de la música sino de otras disciplinas, Fats obtuvo el reconocimiento a su talento luego de morir.
Blues británico: Steamhammer
Steamhammer fue una banda de blues-rock, formada en Worthing, Inglaterra. Fue integrada en 1968 por el guitarrista Martin Quittenton; Kieran White en la guitarra, la armónica y la voz. A ellos se les unieron Martin Pugh, también en la guitarra, Steve Davy en el bajo y Michael Rushton en la batería. Esta versión de la banda sirvió como respaldo del guitarrista Freddie King durante una de sus giras por Inglaterra.
El primer álbum de Steamhammer tenía su mismo nombre, aunque también se conoció como “Reflection”, y fue publicado en 1969. Incluía versiones de temas como “You’ll Never Know” de B.B. King y “Twenty Four Hours” de Eddie Boyd, a la vez que temas originales compuestos por los integrantes de la agrupación. En esa producción también participaron el flautista Harold McNair y el pianista Pete Sears.
Aunque este trabajo no tuvo éxito comercial, los conciertos de la banda fueron muy populares, especialmente en Alemania.
En el verano de 1969, Quittenton y Rushon dejaron el grupo y Steve Jolliffe y Mick Bradley se unieron a la banda para tocar el saxofón y la batería, respectivamente.
En 1969 Steamhammer graba “MK II”, compuesto en su integridad por temas originales, con un estilo más cercano a sus influencias del jazz y del rock progresivo.
Al año siguiente Steve Jolliffe dejó al grupo y los integrantes restantes grabaron “Mountains”, álbum presentando en 1970.
En 1971 el guitarrista Kieran White y el bajista Steve Davy dejan la banda. Éste último es reemplazado por Louis Cennamo.
En 1972, Steamhammer graba “Speech”, álbum integrado por tres largos temas instrumentales. En febrero de ese año, el baterista Mick Bradley muere de leucemia. La banda ofrece un concierto en su memoria, en el Marquee Club de Londres, con la participación de bandas como Atomic Rooster, Beggars Opera, If y Gringo.
A la banda llegan un nuevo baterista, John Lingwood, y un nuevo cantante, Ian Ellis. Esta nueva formación se lanza a una gira europea. En 1973 anuncia que el grupo será conocido ahora como Axis y finales de ese año se separa definitivamente.
Seis peatones en Pereira
La próxima semana el grupo bogotano Seis Peatones visitará la ciudad de Pereira, en el marco de Estación Rock 2009, un taller de música moderna organizado por la Universidad Tecnológica Moderna de la capital de Risaralda.
De acuerdo con los organizadores, este certamen se ha convertido en toda una insignia del rock en la ciudad, consolidándose como una alternativa de cultura, música y convivencia.
Toda la información de Estación Rock 2009 la encuentran en http://www.myspace.com/estacionrock
Scott McCord – “Blues for sunshine” (Bonafield Songs, 2008)
Scott McCord es uno de los grandes descubrimientos musicales de Toronto, Canadá. Tiene mucha mezcla de swing, de blues, con algunos toques folk, ajustando su voz al tipo de canciones que van corriendo en el disco. Es acompañado por una sección de vientos con mucha fuerza, lo cual ayuda a ofrecer un sonido muy compacto. Con toda seguridad va a dar mucho de qué hablar este músico en la escena bluesera de su país y, a lo mejor, en Estados Unidos también.
Tinsley Ellis – “Speak No Evil” (Alligator Records, 2009)
Desde comienzos de los años 80, Tinsley Ellis ha trabajado duro para ganarse un nombre dentro de la escena del blues contemporáneo, llegando a ser uno de los mejores guitarristas de la actualidad, con un estilo que pasa fácilmente del blues al rock sin afectar la parte del sentimiento que tiene el blues, como ha quedado demostrado en esta nueva producción. En este ambicioso esfuerzo, que recuerda mucho el sonido del británico Robin Trower, Ellis continúa creciendo musical y estéticamente, sin perder lo que ha sido su esencia.
The Work In Progress Band – “Out Of The Blues” (Work In Progress Band, 2009)
Este es el segundo álbum de la banda radicada en Atlanta, Georgia. La agrupación, que lleva más de 10 años reunida, tiene un sonido orientado hacia el blues, el funk y el soul. Esta producción puede llegar a gustar a los amantes del blues, ya que se va moviendo por diversos estilos, desde el blues del Delta, muy rural, hasta el urbano de Chicago. Esto conlleva a que el sonido de la banda pueda pasar de la alegría a la tristeza y la melancolía con facilidad, siendo llevado por la voz Pete Peterson, la cual fue diseñada por la naturaleza específicamente para cantar blues. Un trabajo, como ya lo dijimos, que cautiva los oídos y que muestra como está agrupación, integrada por veteranos, continúa con su trabajo en progreso.
Explorando el blues argentino: Manal

Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez formaron a finales de los años 60 en Buenos Aires a la agrupación Manal, precursor del blues en castellano, que hoy hace parte de la rica historia del rock en Argentina, como uno de sus grupos fundacionales.
Manal llegó en un momento en que el rock en español estaba surgiendo y sus principales exponentes se dedicaban a traducir los grandes éxitos del rock en inglés. Con la aparición del trío argentino, la cosa cambió.
“La vuelta de tuerca que dimos nosotros fue que en vez de hacer canciones del rock norteamericano en español, comenzamos a componer nuestras propias canciones con la influencia del tango en la letra, del lunfardo, que es el argot de Buenos Aires, y del jazz que lo teníamos incorporado en Argentina”, nos comentó Javier Martínez, baterista de Manal, en reciente entrevista.
Debido a su formato de trío, fue comparado con el grupo inglés Cream, y en alusión a esto el primer nombre con que se conoció fue “Ricota”.
“En el lunfardo porteño cuando un tipo juega mal al fútbol o hace mal alguna cosa, se le dice que es un queso. Entonces nosotros por autocrítica y por reírnos de nosotros mismos, decíamos ‘bueno, si ellos son la crema, nosotros somos ricota’”, dijo el músico argentino.
El nombre de la agrupación proviene de un juego de palabras derivado de un juego de cartas llamado timba, en el cuál los expertos en hacer trampas preguntaban “¿cómo viene la mano?”. Esta expresión tomó las calles y prácticamente se usaba para cualquier cosa.
Al respecto Javier Martínez recuerda: “Me preguntaban ‘Che, Javier, ¿cómo viene la mano?’ y si no tenía ganas de contestar decía ‘la mano viene manal’. En realidad no significaba absolutamente nada, era un simple juego de palabras. El día que grabamos el productor nos dice ‘¿cómo se llama el conjunto’ –en esa época se decía grupo o conjunto– nos miramos estupefactos porque hasta este momento seguíamos con el chiste ‘¿ustedes se llaman La Ricota?’ No, le respondimos, entonces dije nos llamamos el trío Manal y mis compañeros me miraron como diciendo este está loco, manal no significa nada. Y bueno, fenómeno, no quiere decir nada y es como una marca cualquiera. Y bueno, lo inventé yo”.
Desde el primero momento, el objetivo de Manal fue desarrollar un estilo propio y grabar. Los temas originales, en español, fueron un aporte de Javier Martínez, quien demostró que se podía hacer blues en nuestro idioma. Cuando apareció “Manal”, el primer álbum, en 1970, se rompió ese tabú.
Acerca del éxito de este trabajo, Martínez comentó lo siguiente: “El éxito radicó en que estaba escrito en un español no muy lunfardo sino bastante abierto, con mucha ironía, y encontró la identificación de la letra en la gente que lo oía porque reflejaba esa época. El éxito de una canción está basado en la identificación que tiene la gente, que establece con la época en que está viviendo. Yo creo que es por eso”.
Durante 1970 Manal alcanzó su mayor popularidad, contando con seguidores del público rockero y también de los amantes del jazz, gracias a las improvisaciones en concierto y al sonido de la guitarra de Claudio Gabis.
Ante este éxito y el de otras bandas que cantaban en español, las disqueras multinacionales deciden ofrecerles jugosos contratos, cerrando así el camino de muchos sellos independientes, como el caso de Mandioca, que se encargó de la producción de Manal.
En 1971 el grupo publica el álbum “El león” con el sello RCA. El mal manejo de la disquera y algunas diferencias personales, llevaron a la separación de la banda a finales de ese año.
“Duró muy poco por la lucha de los egos. Pero como dijo alguno que quedó en la sabiduría universal, la obra supera al autor. Las canciones sobrevivieron a ese desencuentro y cada uno siguió su camino, pero en el fondo la amistad no la perdimos. Bueno, fueron un poco las mujeres, los matrimonios, que nos separaron y nosotros permitimos que nos separaran. Después nos volvimos a unir en los 80 y después nos volvieron a separar, fuimos muy débiles. En eso tuvieron mucho que ver el entorno de amigos envidiosos, choludos, las mujeres, etc.”, comentó Javier Martínez.
Esa reunión se produjo en 1981. Manal ofreció algunos conciertos en Buenos Aires y grabó un nuevo álbum: “Reunión”. Acerca de este tema Martínez dijo: “Fue más que una reunión generada por nosotros mismos, que hubiera sido genuina y auténtica, fue generada por un par de empresarios que decidieron organizar una gira e hicieron venir a Gabis y a Medina de Brasil y a mí de Europa. Y bueno, duró lo que dura un ala de mariposa entre los dedos. No fue una verdadera unión, a pesar de que yo insistí en hacer un disco que quedara para la posteridad y se hizo un buen disco que fue “Manal Reunión”, que hoy es un disco escuchable y quedó bien hecho y tiene buenas canciones”.
Después de ese álbum, algunas giras y una producción en vivo recogiendo ese material, Manal dijo adiós al mundo del rock. Claudio Gabis sigue ahora una carrera como pedagogo musical, mientras que Alejandro Medina y Javier Martínez, ahora llamado Manal Javier Martínez, siguen en el mundo de la música, componiendo y grabando.
Mick Fleetwood Blues Band – “Blue Again!” (429, 2009)
Como muchos viejos rockeros, Mick Fleetwood regresa a su primer amor, el blues, ahora bajo el nombre de Mick Fleetwood Blues Band. Con este grupo salió de gira el año pasado y “Blues Again!” captura los mejores momentos del concierto ofrecido en el Sheldon Concert Hall de San Luis, Misuri, en el cual presentó algunos clásicos de Fleetwood Mac como “Rattlesnake Shake” y “Black Magic Woman”, a la vez que algunas composiciones del guitarrista Rick Vitto, las cuales no ofrecen sorpresa alguna, son temas blues estrictos. Lo interesante de este trabajo es que remarca que cuando estos viejos músicos deciden acercarse nuevamente al blues, lo hacen de una forma exquisita, con mucha sensibilidad y una energía que envidiarían muchos de los nuevos intérpretes del género.
Black Magic Woman
Davis Coen – “Magnolia Land” (Soundview, 2009)
Este trabajo fue grabado en Como, Mississippi, por Jimbo Mathus, líder de los Squirrel Nut Zippers, quien se ha encargado de liderar la misión de preservar la tradición musical del delta del Mississippi.
El disco presenta a Davis Coen en la voz y la guitarra y dos secciones rítmicas, con Mathus en el bajo y Darren Dortin en la batería, la primera; Justin Showah, en el bajo, Kinney Kimbrough en la batería, Lance Ashley en los teclados y Olga en la tabla de lavar. Ellos se hacen llamar Afrissippi.
Los 12 temas que componen el álbum son en su mayoría compuestas por Coen, las demás son una serie de piezas tradicionales del blues. Son canciones bastante eclécticas, que van desde el folk, pasando por el slide, algo del estilo de Memphis y evocaciones al boogie de John Lee Hooker.
Con su segunda producción, Davis Coen comienza a crecer dentro de la escena blues del sur de Estados Unidos. También es recomendable escuchar “Blues Lights For Yours And Mine”, su primer disco. Los dos son álbumes con mucha sencillez, propia de un buen músico de blues.
Country Girl Blues


