
Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez formaron a finales de los años 60 en Buenos Aires a la agrupación Manal, precursor del blues en castellano, que hoy hace parte de la rica historia del rock en Argentina, como uno de sus grupos fundacionales.
Manal llegó en un momento en que el rock en español estaba surgiendo y sus principales exponentes se dedicaban a traducir los grandes éxitos del rock en inglés. Con la aparición del trío argentino, la cosa cambió.
“La vuelta de tuerca que dimos nosotros fue que en vez de hacer canciones del rock norteamericano en español, comenzamos a componer nuestras propias canciones con la influencia del tango en la letra, del lunfardo, que es el argot de Buenos Aires, y del jazz que lo teníamos incorporado en Argentina”, nos comentó Javier Martínez, baterista de Manal, en reciente entrevista.
Debido a su formato de trío, fue comparado con el grupo inglés Cream, y en alusión a esto el primer nombre con que se conoció fue “Ricota”.
“En el lunfardo porteño cuando un tipo juega mal al fútbol o hace mal alguna cosa, se le dice que es un queso. Entonces nosotros por autocrítica y por reírnos de nosotros mismos, decíamos ‘bueno, si ellos son la crema, nosotros somos ricota’”, dijo el músico argentino.
El nombre de la agrupación proviene de un juego de palabras derivado de un juego de cartas llamado timba, en el cuál los expertos en hacer trampas preguntaban “¿cómo viene la mano?”. Esta expresión tomó las calles y prácticamente se usaba para cualquier cosa.
Al respecto Javier Martínez recuerda: “Me preguntaban ‘Che, Javier, ¿cómo viene la mano?’ y si no tenía ganas de contestar decía ‘la mano viene manal’. En realidad no significaba absolutamente nada, era un simple juego de palabras. El día que grabamos el productor nos dice ‘¿cómo se llama el conjunto’ –en esa época se decía grupo o conjunto– nos miramos estupefactos porque hasta este momento seguíamos con el chiste ‘¿ustedes se llaman La Ricota?’ No, le respondimos, entonces dije nos llamamos el trío Manal y mis compañeros me miraron como diciendo este está loco, manal no significa nada. Y bueno, fenómeno, no quiere decir nada y es como una marca cualquiera. Y bueno, lo inventé yo”.
Desde el primero momento, el objetivo de Manal fue desarrollar un estilo propio y grabar. Los temas originales, en español, fueron un aporte de Javier Martínez, quien demostró que se podía hacer blues en nuestro idioma. Cuando apareció “Manal”, el primer álbum, en 1970, se rompió ese tabú.
Acerca del éxito de este trabajo, Martínez comentó lo siguiente: “El éxito radicó en que estaba escrito en un español no muy lunfardo sino bastante abierto, con mucha ironía, y encontró la identificación de la letra en la gente que lo oía porque reflejaba esa época. El éxito de una canción está basado en la identificación que tiene la gente, que establece con la época en que está viviendo. Yo creo que es por eso”.
Durante 1970 Manal alcanzó su mayor popularidad, contando con seguidores del público rockero y también de los amantes del jazz, gracias a las improvisaciones en concierto y al sonido de la guitarra de Claudio Gabis.
Ante este éxito y el de otras bandas que cantaban en español, las disqueras multinacionales deciden ofrecerles jugosos contratos, cerrando así el camino de muchos sellos independientes, como el caso de Mandioca, que se encargó de la producción de Manal.
En 1971 el grupo publica el álbum “El león” con el sello RCA. El mal manejo de la disquera y algunas diferencias personales, llevaron a la separación de la banda a finales de ese año.
“Duró muy poco por la lucha de los egos. Pero como dijo alguno que quedó en la sabiduría universal, la obra supera al autor. Las canciones sobrevivieron a ese desencuentro y cada uno siguió su camino, pero en el fondo la amistad no la perdimos. Bueno, fueron un poco las mujeres, los matrimonios, que nos separaron y nosotros permitimos que nos separaran. Después nos volvimos a unir en los 80 y después nos volvieron a separar, fuimos muy débiles. En eso tuvieron mucho que ver el entorno de amigos envidiosos, choludos, las mujeres, etc.”, comentó Javier Martínez.
Esa reunión se produjo en 1981. Manal ofreció algunos conciertos en Buenos Aires y grabó un nuevo álbum: “Reunión”. Acerca de este tema Martínez dijo: “Fue más que una reunión generada por nosotros mismos, que hubiera sido genuina y auténtica, fue generada por un par de empresarios que decidieron organizar una gira e hicieron venir a Gabis y a Medina de Brasil y a mí de Europa. Y bueno, duró lo que dura un ala de mariposa entre los dedos. No fue una verdadera unión, a pesar de que yo insistí en hacer un disco que quedara para la posteridad y se hizo un buen disco que fue “Manal Reunión”, que hoy es un disco escuchable y quedó bien hecho y tiene buenas canciones”.
Después de ese álbum, algunas giras y una producción en vivo recogiendo ese material, Manal dijo adiós al mundo del rock. Claudio Gabis sigue ahora una carrera como pedagogo musical, mientras que Alejandro Medina y Javier Martínez, ahora llamado Manal Javier Martínez, siguen en el mundo de la música, componiendo y grabando.