Maria Muldaur – “Maria Muldaur & Her Garden Of Joy” (Stony PLain Records, 2009)

Desde sus primeras grabaciones, en 1964, la voz de María Muldaur ha deleitado a la audiencia del blues. En este álbum Muldaur interpreta esas primeras grabaciones que la unieron con un público fiel, cuando formaba parte de Even Dozen Jug Band.  En esta ocasión es acompañada por una joven banda de jarros: The Crow Quill Night Owls, más algunos de sus amigos de juventud como John Sebastian, David Grisman y Taj Mahal entre otros. Estas grabaciones, en el formato tradicional de banda de jarros, que incluyen banjo, mandolina, clarinete, violín y tabla de lavar, brindan una vida a lo que fueron esos primeros registros clásicos del blues, llevando toda esa vieja energía a una nueva audiencia.

Scott McCord – “Blues for sunshine” (Bonafield Songs, 2008)

Scott McCord es uno de los grandes descubrimientos musicales de Toronto, Canadá. Tiene mucha mezcla de swing, de blues, con algunos toques folk, ajustando su voz  al tipo de canciones que van corriendo en el disco. Es acompañado por una sección de vientos con mucha fuerza, lo cual ayuda a ofrecer un sonido muy compacto.  Con toda seguridad va a dar mucho de qué hablar este músico en la escena bluesera de su país y, a lo mejor, en Estados Unidos también.

Tinsley Ellis – “Speak No Evil” (Alligator Records, 2009)

Desde comienzos de los años 80, Tinsley Ellis ha trabajado duro para ganarse un nombre dentro de la escena del blues contemporáneo, llegando a ser uno de los mejores guitarristas de la actualidad, con un estilo que pasa fácilmente del blues al rock sin afectar la parte del sentimiento que tiene el blues, como ha quedado demostrado en esta nueva producción. En este ambicioso esfuerzo, que recuerda mucho el sonido del británico Robin Trower, Ellis continúa creciendo musical y estéticamente, sin perder lo que ha sido su esencia.

The Work In Progress Band – “Out Of The Blues” (Work In Progress Band, 2009)

Este es el segundo álbum de la banda radicada en Atlanta, Georgia. La agrupación, que lleva más de 10 años reunida, tiene un sonido orientado hacia el blues, el funk y el soul. Esta producción puede llegar a gustar a los amantes del blues, ya que se va moviendo por diversos estilos, desde el blues del Delta, muy rural, hasta el urbano de Chicago. Esto conlleva a que el sonido de la banda pueda pasar de la alegría a la tristeza y la melancolía con facilidad, siendo llevado por la voz Pete Peterson, la cual fue diseñada por la naturaleza específicamente para cantar blues. Un trabajo, como ya lo dijimos, que cautiva los oídos y que muestra como está agrupación, integrada por veteranos, continúa con su trabajo en progreso.

Mick Fleetwood Blues Band – “Blue Again!” (429, 2009)

Como muchos viejos rockeros, Mick Fleetwood regresa a su primer amor, el blues, ahora bajo el nombre de Mick Fleetwood Blues Band. Con este grupo salió de gira el año pasado y “Blues Again!” captura los mejores momentos del concierto ofrecido en el Sheldon Concert Hall de San Luis, Misuri, en el cual presentó algunos clásicos de Fleetwood Mac como “Rattlesnake Shake” y “Black Magic Woman”, a la vez que algunas composiciones del guitarrista Rick Vitto, las cuales no ofrecen sorpresa alguna, son temas blues estrictos. Lo interesante de este trabajo es que remarca que cuando estos viejos músicos deciden acercarse nuevamente al blues, lo hacen de una forma exquisita, con mucha sensibilidad y una energía que envidiarían muchos de los nuevos intérpretes del género.

Black Magic Woman

Publicado en on 29 Octubre 2009 at 1:15 pm Dejar un comentario
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Davis Coen – “Magnolia Land” (Soundview, 2009)

Este trabajo fue grabado en Como, Mississippi, por Jimbo Mathus, líder de los Squirrel Nut Zippers, quien se ha encargado de liderar la misión de preservar la tradición musical del delta del Mississippi.
El disco presenta a Davis Coen en la voz y la guitarra y dos secciones rítmicas, con Mathus en el bajo y Darren Dortin en la batería, la primera; Justin Showah, en el bajo, Kinney Kimbrough en la batería, Lance Ashley en los teclados y Olga en la tabla de lavar. Ellos se hacen llamar Afrissippi.
Los 12 temas que componen el álbum son en su mayoría compuestas por Coen, las demás son una serie de piezas tradicionales del blues. Son canciones bastante eclécticas, que van desde el folk, pasando por el slide, algo del estilo de Memphis y evocaciones al boogie de John Lee Hooker.
Con su segunda producción, Davis Coen comienza a crecer dentro de la escena blues del sur de Estados Unidos. También es recomendable escuchar “Blues Lights For Yours And Mine”, su primer disco. Los dos son álbumes con mucha sencillez, propia de un buen músico de blues.

Country Girl Blues

Varios Artistas – “Let Freedom Sing! Music Of The Civil Rights Movement” (Time Life, 2009)

Buena parte de la lucha por los movimientos civiles de las negritudes en Estados Unidos radicó en los discursos, pero a través de la música este esfuerzo también tuvo una vida activa. Artistas de blues, de jazz, de folk o de góspel puseron su granito de arena para conseguir un sueño anhelado: la libertad. Esta colección de tres discos aparece en un momento trascendental en la historia de los derechos civiles, cuando Estados Unidos tiene a su primer presidente negro y es una mirada muy directa a esas canciones que, a lo largo de 100 años, se convirtieron en himnos para la lucha de una raza.

La música hace un recorrido por el movimiento desde 1941 hasta 2008, enfocándose mucho en los años 60, cuando la lucha por los derechos civiles tuvo su momento de efervescencia, moviéndose por el góspel y el blues hasta algunas voces del soul, el funk y el hip-hop.

Una colección muy valiosa, tanto por la música como por los datos históricos que se registran en el folleto que la acompaña.

Bobby “Blackhat” Walters – “Wall Street Blues” (GEM R&P, 2009)

Trabajo doble, en el que encontramos CD y DVD.  En la parte musical, encontramos al cantante e intérprete de armónica acompañado de una buena banda de respaldo integrada por Larry Berwald en la guitarra –además ayudó a componer algunos de los temas del disco– Von José Roberts en el bajo, Eric Shaw y Dennis Wage en los teclados, Jim Kolacek en batería y percusión, y Randy Burt en el saxofón. El disco abre con un tema depresivo sobre la depresión, con letras y voces que marcan su parte más importante. De hecho el nombre del álbum no sólo tiene que ver con una de las interpretaciones dentro del mismo, sino que haciendo juego con el significado de nostalgia o de tristeza, que tiene la palabra “blues” en inglés, nos acercamos a la tristeza de Wall Street, el centro financiero de Estados Unidos.

Con el paso del tiempo, la música va acelerando y disminuyendo el ritmo a intervalos, momentos en los que “Blackhat” muestra su virtuosismo con la armónica, mientras se va mezclando con la guitarra y, particularmente, con el saxofón y los teclados, generando un ambiente de blues muy especial.

El DVD que completa este paquete ofrece una presentación de Walters en el Godfellas de Hampton, estado de Virginia, con muchas canciones de su primer álbum “You Changed Your Mind Again”.

Mary Flower – “Bridges” (Yellow Dog Records, 2008)

Un nuevo disco de esta veterana cantante y guitarrista, especializada en el folk-rock o en el folk pop. Ella ha tomado como punto de referencia para su composición la música de los años 20, los 30 y los 40 y le ha funcionado en la orientación acústica de esta producción. El blues, sobre todo el del Delta del Mississippi, está presente en este trabajo también, lo cual ha valido para que muchos de los admiradores de Mary Flower se reafirmen en su criterio de que ella es una artista de blues. A lo largo de este disco vamos a encontrar blues del sur, recreaciones de clásicos de las cantantes femeninas (“Backwater Blues” de Bessie Smith) y algo de gospel, temas en los que no solo la voz de Flower se destaca sino también su guitarra, rindiendo un homenaje a la tradición musical que le ha ayudado a sobrevivir, a las raíces de la música estadounidense.

Leonard Chess, fallecido el 16 de octubre de 1969

Leonard Chess, su hijo Marshall y su hermano Phil

Leonard Chess, su hijo Marshall y su hermano Phil

Como cofundador del legendario sello Chess, el productor Leonard Chess jugó un papel importante en el nacimiento del movimiento del blues eléctrico de Chicago, lanzando las carreras de artistas legendarios como Muddy Waters, Howlin’ Wolf o Little Walter, entre otros.

Leonard Chess nació en Motol, Polonia, el 12 de marzo de 1917, y su familia se estableció en Chicago luego de emigrar hacia Estados Unidos. En la Ciudad de los vientos, como se conoce a Chicago, Leonard y su hermano Philip entraron al negocio de los clubes nocturnos y eran dueños de muchos de ellos cuando, en 1947, compraron el sello Aristocrat. Su primera grabación fue “Johnson Machine Gun” del pianista Sunnyland Slim y fue en esa sesión cuando los hermanos Chess conocieron a un guitarrista llamado Muddy Waters, quien en 1948 grabó su debut titulado “I Can’t Be Satisfied”, tema que direccionó a la compañía hacia el nuevo sonido del blues.

En 1948 Aristocrat presentó el sencillo “My Sweet Lovin’ Woman” de Robert Nighthawk, el cual incluía a Willie Dixon, quien se convirtió en el letrista y cazador de talentos del sello. Dos años más tarde, 1950, la casa disquera fue rebautizada como Chess Records y su primera producción fue “My Foolish Heart” de Gene Ammons, la cual fue seguida por “Rollin’ Stone” de Muddy Waters.

El guitarrista Jimmy Rogers también firmó con el sello por esa época, debutando con el tema “That’s All Right”. Rogers permaneció en la nómina de Chess cerca de una década y produjoi sencillos importantes como “Sloopy Drunk”, “You’re the One” y “Walking by Myself”. Sin embargo, el músico más importante que llegó en 1950 a la disquera fue el armonicista Little Walter, quien llegó al tope de los listados con el tema “Juke” y tuvo mucho éxito gracias a interpretaciones como “Mean Old World”, “You’re So Fine” y “My Babe”, con los cuales revolucionó el papel de la armónica dentro del blues, siendo pionero del estilo amplificado.

El éxito del sello Chess fue la producción de los artistas establecidos en Chicago. Sin embargo, con el paso del tiempo, Leonard Chess empezó a buscar talentos fuera de la ciudad y se contactó en Memphis con Sam Phillips, dueño de Sun Records, quien le envió grabaciones de Rufus Thomas, Dr. Isaiah Ross, Bobby Bland y alguien llamado Howlin’ Wolf, quien alcanzó la cima de los listados de éxitos en 1951 gracias a su debut  “How Many More Years”. En 1953, Howlin’ Wolf se mudó a Chicago, donde grabó clásicos como “Smokestack Lightnin’” y “Who Will Be Next”.

Para mediados de los años 50, Chess Records tenía varias filiales como Checker, Argo y Specialist, con nuevos artistas como el ya legendario Sonny Boy Williamson hasta novatos como Bo Diddley, quien con su debut “I’m a Man”, introdujo uno de los beats que más influencia causó en el posterior rock’n’roll.

Para esa época, mediados de los 50, el descubrimiento más importante de Chess fue Chuck Berry, quien firmó contrato en 1955. Desde su primera grabación, “Maybellene”, Berry empezó a escribir el libro del rock’n’roll, creando con su guitarra inolvidables riffs como el de “Johnny B. Goode”.

Éxitos de los Moonglows y de los Flamingos también llevaron a Chess a los lugares de popularidad, mientras presentaba blues clásico y les daba la bienvenida a nuevos artistas como Buddy Guy, Otis Rush e Etta James en 1960. Otros músicos como Fontella Bass, Laura Lee, Koko Taylor, Little Milton y Tommy Tucker siguieron dándole éxitos al sello en años posteriores, en un momento en que el boom del rhythm and blues británico permitía que la música de Chess llegara a nuevas audiencias. Sin embargo, la muerte de Leonard Chess el 16 de octubre de 1969 fue casi como un disparo en el corazón de la compañía, la cual empezó a pasar por muchas manos hasta que en los 90 fue comprada por MCA, la cual reeditó buena parte de las viejas grabaciones.

La historia del sello Chess está documentada en la película “Cadillac Records” dirigida por Darnell Martin.

Publicado en on 15 Octubre 2009 at 3:34 pm Dejar un comentario
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