Balance de Blues D.C.

Diego Martinez)

Barrelhouse Chuck (Foto: Diego Martínez)

Fueron cuatro días espectaculares, no se niega nada eso. Es más, desde que supe la idea de la realización del festival, casi en el mes de mayo, mi cabeza no hizo sino pensar y pensar en lo maravilloso que sería estar casi una semana completa escuchando blues en vivo.

Finalmente el momento ansiado llegó y los amantes del blues en la capital pudimos disfrutar de un gran plato que comenzó con Barrelhouse Chuck y cerró con un espectacular jam.

Barrelhouse Chuck demostró por qué es uno de los grandes pianistas que tiene la escena de Chicago en la actualidad. Además de ser muy cálido como persona, tiene un sentido particular del humor sobre el escenario teniendo en Harmonica Todd una pareja que le hace el juego perfecto. Por su parte, Harmonica Todd es un virtuoso del instrumento, conocedor de muchas técnicas, y a la vez un gran artista que sabe manejar muy bien al público.

Diego Martinez)

Pinky Méndez y Michael Powers (Foto: Diego Martínez)

Michael Powers, al igual que en julio pasado, estuvo a la altura de los acontecimientos. Tocó esta vez con la organista Sarah McLawler, a quien poco vimos (porque estaba detrás del Hammond B3) y también escuchamos poco, pero con esa escasa aparición mostró que es una artista sin igual.

Al argentino Gabriel Grätzer lo vi solamente en el jam, por lo que poco puedo hablar. Sin embargo de lo que he escuchado en discos, lo que hizo en el último día y lo que dijeron algunos amigos acerca de su presentación, se puede concluir que es un excelente músico que maneja un discurso distinto al de los demás, pues él está mucho más enfocado hacia la enseñanza del blues, a conocer su historia, y por esa razón sus conciertos tienen un toque didáctico que los hace muy especiales.

El punto alto del festival fue The Pack A.D. Una propuesta completamente diferente. Todos venían a exponer su sonido blues tradicional, el que escuchamos en los discos de los grandes, el que transmitimos por la radio, pero este par de mujeres

Diego Martinez)

The Pack A.D. (Foto: Diego Martínez)

vinieron con el punk-blues que, aunque no es una propuesta nueva, en nuestro país apenas se está conociendo. Sorprendente la fuerza que tiene Becky Black sobre el escenario, una voz que en cualquier momento se desgarra y recuerda a Janis Joplin. Además posee un gran dominio del slide, lo cual hace que las canciones de la banda suenen completas solo con la presencia de la batería de Maya Miller, quien se encarga de golpear sin piedad los tarros de su batería. Este dúo tiene bastante futuro. Quedaron con muchas ganas de volver a Bogotá, ojalá a Rock al Parque… ahí le dejamos la inquietud a Daniel Casas.

En cuanto a los colombianos, solo puede apreciar a Blind Charlie and the Killer Band y tengo que decir que realmente me sorprendió por la fuerza que tienen sus canciones, gracias a esa mezcla de blues y country. A eso le podemos sumar que sus compañeros de banda se han acoplado en buena medida, logrando así un sonido muy compacto. A The Black Cat Bone lo he visto varias veces, aunque quedo con la espinita esta vez porque su presentación en el Colombo Americano fue acústica. Smoking Underdog, tengo que verlos.

Diego Martinez)

Leo de Blueswagen (Foto: Diego Martínez)

Musicalmente hablando, el festival superó mis expectativas. Sin embargo, creo que hay que hacerle algunos ajustes hacia futuro. Es obvio que es la primera vez y por lo tanto se tienen fallas. Lo primero que encuentro es que hubo muy poca prensa, no era suficiente con los afiches en los muros o los volantes que se repartieron en Hamburguesería. En los medios de comunicación fue poca la difusión que se hizo, tampoco hubo una rueda de prensa con los participantes (el viernes ya estaban todos en Bogotá), lo cual seguramente habría llamado más la atención del público. Por otro lado, tener cuatro conciertos por noche en cuatro escenarios distintos puede ser excesivo. Obviamente no se puede tener a un músico parado un día sin tocar, por aquello de los costos, pero se pueden buscar alternativas con escenarios de otras ciudades para que hacer alguna presentación: Medellín tienen festival de jazz, tiene un público al que le gusta el rock, a lo mejor es posible buscar cosass allí; Cali tiene un festival de blues que lleva dos años consecutivos, ¿por qué no buscar una alianza? Así también se abaratan costos. La idea de llevar el blues a toda la ciudad es buena, pero hay que ver también que la oferta era demasiado amplia, por eso también los costos altos de algunos conciertos, lo cual redundó en la amplia presencia de gente en la última jornada, el jam, pues ahí tendría la oportunidad de ver a todos los artistas invitados. Ahora, no estoy diciendo que el jam haya sido una mala idea, por el contrario es una buena oportunidad para ver a los artistas más tranquilos, con mucha frescura, además deambulando por el teatro y prestos a firmar autógrafos y tomarse fotos con los fanáticos.

Diego Martinez)

(Foto: Diego Martínez)

Es posible que se queden muchas cosas en el tintero, tanto positivas como negativas, pero seguramente en algún momento se las haré saber a la organización del festival para cuando se esté pensando en el próximo Blues D.C. De todas formas, gracias a Carlos Lemoine por haber pensado en el blues de la capital, por haber sido la cabeza y motor de este primer festival de blues, que vengan muchos más… y ¡que viva el blues por siempre!

Blind Charlie y Barrelhouse Chuck: pie derecho para Blues D.C.

Comenzó el tan esperado Blues D.C. Después de más de 10 años sin conciertos grandes de blues, Bogotá tiene en este fin de semana el espacio propicio para disfrutar de los sonidos de este género.

El encargado de abrir el festival fue el pianista de Chicago Barrelhouse Chuck quien vino acompañado por el intérprete de armónica Harmonica Todd. Realmente pusieron la buena nota para comenzar este importante evento.

A pesar de que no se llenó el Teatro Libre, se sintió la energía positiva de los asistentes, quienes no dudaron un solo instante en aplaudir tanto a los invitados internacionales como a Blind Charlie and the Killer Band, grupo bogotano seleccionado como telonero.

Miguel Garcia)

Betto y Blind Charlie (Foto: Miguel García)

Empecemos por el principio, como dicen por ahí: Blind Charlie. Conocía un poco el trabajo de Carlos Reyes por su participación como bajista en The Black Cat Bone. Sin embargo como solista me sorprendió muchísimo, los temas seleccionados para esta presentación fueron bien interesantes, coincidiendo en muchos puntos con el blues y el country, géneros que fortaleció durante su estancia en Nashville. Pude apreciar una banda bien integrada, formato sencillo con bajo, guitarra y batería, en el que cada uno de los músicos conocía lo que estaba haciendo. Me llamó mucho la atención el trabajo impecable del baterista, muy centrado en el género que está interpretando.

Carlos invitó a Betto para tocar la armónica en un tema que nos llevó por lo que podría ser un roadblues y cerró con una versión de “La villa”, grabada por The Black Cat Bone, en la cual hizo incursión el violín, dando ese toque country que merece.

Después de Blind Charlie vino Barrelhouse Chuck, quien nos ofreció el mejor estilo de piano de Chicago, con algo de boggie-woogie y barrelhouse. Con mucho humor y alma, durante más de una hora nos ofrecieron lo mejor de su repertorio original y de algunos clásicos compuestos por Leroy Carr, Sonny Boy Williamson, Sunnyland Slim y Little Brother Montgomery.

Chuck demostró por qué es uno de los mejores pianistas que tiene Chicago en la actualidad, se nota que aprendió de los grandes intérpretes que existieron en el género en la meca del blues, en un estilo que poco a poco se está perdiendo, según él ha contado en diversas entrevistas.

David Gómez)

Barrelhouse Chuck y Harmonica Todd (Foto: David Gómez)

Pero quien se robó el show, y espero que muchos coincidan conmigo, fue Harmonica Todd. Realmente un maestro del instrumento, además de un perfecto dominador del público. Nos llevó por diferentes formas de interpretar el “saxofón del Mississippi”, sorprendiéndome con una forma que nunca había visto (pero que luego supe que no era novedosa) y es utilizar un pequeño vaso de cristal como si fuera una sordina.

Muy divertidos resultaron este par de músicos, virtuosos de sus instrumentos y, sobre todo, con una modestia tal que los lleva a entregar, sin reservas, lo que conocen del blues porque así, con plena seguridad, se los enseñaron a ellos los grandes de la música con quienes compartieron caminos.

Vale la pena ver, no solo a Barrelhouse Chuck sino también a Blind Charlie. El bogotano se presentará el sábado en Jackass Bar (Carrera 16 # 80 – 84) a las 9 de la noche. Las boletas cuestan $15.000. Por su parte, Chuck estará hoy viernes en el Restaurante En Obra (Carrera 4 # 26A – 37) a las 9:00 p.m., el sábado en Hamburguesería de Usaquén, a las 10 p.m.

El resto de la programación de Blues D.C. pueden consultarla en el sitio oficial del festival.

Barrelhouse Chuck trae a Blues D.C. lo mejor del piano de Chicago

Desde la ciudad de los vientos, la meca del blues urbano, llega a Bogotá Charles Goering –mejor conocido como Barrelhouse Chuck– para ofrecernos un repertorio muy variado pero muy centrado en lo que es el famoso blues de Chicago.

Chuck creció en un orfanato y fue adoptado por una familia que lo acogió con agrado. Cuenta que en su casa había un piano, el cual todavía conserva, donde su madre interpretaba algunas canciones religiosas y donde él compuso algunos temas a los 5 años de edad, aunque un año después se decidió por tocar batería.

La música fue siempre la mejor amiga de Barrelhouse Chuck, ya que no solía jugar con los niños debido a que era 75% indio Cherokee. “Realmente pude sentir el blues la primera vez que lo escuché y la figura de Muddy Waters me apasionó, se veía muy cool. Tanto así que una vez en el salón de clase dije ‘si alguna vez encuentro un disco de Muddy Waters, lo compro’ y todos mis compañeros me escucharon”.

Desde ese momento ha sentido y tenido el blues. A los 12 años compró su primer disco e inició una colección que dos años más tarde ya constaba de aproximadamente 1.000 ejemplares y que hoy se acerca a los 5 mil discos de larga duración y más de mil entre discos de 45 y 78 revoluciones.

La música y artistas que lo han influenciado son variados. Aunque toca solamente blues, no es extraño encontrar a Chuck escuchando jazz, country o rock clásico. Esta variedad es notoria en su rico estilo musical, aprendido directamente de maestros como Sunnyland Slim, Otis Spann y Pinetop Perkins, a quien siguió por todo el estado de Florida cuando hacía parte de la banda de Muddy Waters.

De Otis Spann es de quien Barrelhouse Chuck tiene más recuerdos. “Me dio mucho sonido y mucho fraseo. Fue como un abuelo para mí. Estuve 16 años con él, viajamos y tocamos en muchos sitios. Solía enseñarme sus canciones y permitirme tocarlas en el escenario, especialmente cuando alguna figura del blues subía a cantar”.

Otro artista a quien le debe su vida en el blues es Little Brother Montgomery. Gracias a él pudo tocar con muchos pianistas de jazz, como Jay McShann. “Recuerdo una noche que estábamos en la casa de Little Brother. Jay llegó y empezamos a tocar mientras Sunnyland cantaba. Después llegaron Muddy Waters y Willie Dixon… así eran algunas de mis clases”.

El significado de Slim y Montgomery en la carrera musical de Chuck es muy grande, por eso cuando interpreta sus canciones sobre el escenario lo hace con mucho más sentimiento que en un estudio de grabación.  Desde comienzos de 2000 y hasta el momento, Barrelhouse Chuck ha grabado tres discos con The Sirens Records, sello de Chicago que se ha especializado en producir a los mejores pianistas de la ciudad.  Su trabajo más reciente se titula “Got my eyes on you” y en él participan el armoniquista Kim Wilson y músicos de la última banda de Muddy Waters: Willie “Big Eyes” Smith, Calvin Jones y Eddie Taylor Jr.

Refiriéndose a la escena de Cnhicago, Barrelhouse Chuck afirma que es triste pues los grandes del blues, particularmente aquellos con los que tocó, ya no están. “Están Billy Flyn, con quien en ocasiones toco, Nick Moss y Gerry Hunt, quienes tienen sus propias bandas. Músicos como Otis “Big Smokey” Smothrs, Jimmy Rogers, Floyd Jones o Blind John Davis ya murieron y algunos de los que quedan, como Otis Rush o Johnny B. Moore ya no pueden tocar por su mala salud”.

De los músicos actuales de Chicago, Chuck destaca al también pianista Erwin Helfer, tal vez el último intérprete de piano que aprendió de los maestros. “Hay otros intérpretes de teclados en la ciudad pero el gran problema es que ya no hay pianos de verdad en Chicago. Solo un par de sitios tienen. Los tiempos en los que uno podía entrar a una taberna y sentarse a tocar un viejo piano vertical se acabaron”.

Sobre su visita a Colombia, manifestó estar muy contento. Va a venir acompañado por “Harmonica” Todd y por el bajista Nicko McCurly y ofrecerá un repertorio que incluye el estilo de Chicag y ago de boggie-woogie.

Para conocer los días, horarios y lugares de las presentaciones de Barrelhouse Chuck, puede visitar el sitio web de Blues D.C.

BLUES DC en noviembre

Ya está súper confirmado: el festival Blues DC se realizará los días 6, 7, 8 y 9 de noviembre en Bogotá. Serán 15 conciertos que cubrirán a la capital del país en sus cuatro puntos cardinales.

El conjunto de invitados para esta primera edición está integrado por Michael Powers, Sarah McLawler y Barrelhouse Chuck, de Estados Unidos; The Pack A.D., un dúo femenino proveniente de Canadá que seguramente va a causar sensación en Bogotá; Gabriel Grätzer, armoniquista argentino, y nacionales están los bogotanos Black Cat Bone, Blueswagen, Seis Peatones y Blind Charlie King Band, más bandas de otras ciudades.

Además de la música habrá otra programación, como conferencias, clínicas con algunos invitados, exhibición de cine y el lanzamiento de un libro de caricaturas de Betto, quien también deleitará con su armónica a los asistentes no solo a la presentación del libro sino también a los conciertos.

Próximamente les daré más información acerca de este festival. Abajo encontrán algunas muestras de la música de los invitados internacionales.

The Pack A.D. – Snow

Michael Powers – Prodigal Son

Barrelhouse Chuck – Mother Earth

Barrelhouse Chuck and The All-Star Blues Band – "Got my eyes on you"


Hace 25 años que Barrelhouse Chuck se desempeña como pianista profesional. Abrió conciertos de Muddy Waters y B.B. King. Su nuevo álbum, “Got my eyes on you”, es una remembranza del clásico blues de Chicago pero enfocado hacia el piano y la armónica. Es destacable el estilo de Barrelhouse Chuck que en ocasiones se asemeja al del legendario Sunnyland Slim. Todo un señor del piano que se ha hecho acompañar por todos unos señores del blues: Kim Wilson, el armoniquista de The Fabulous Thunderbirds; Willie “Big Eyes” Smith y Calvin “Fuzz” Jones, quienes se desempeñaron como baterista y bajista respectivamente en la banda de Muddy Waters; y los guitarristas Joel Foy y Eddie Taylor Jr.
Si desea más información acerca de este artista, puede visitar la página web www.thesirensrecords.com.