Explorando el blues argentino: Manal

Alejandro Medina, Claudio Gabis y Javier Martínez formaron a finales de los años 60 en Buenos Aires a la agrupación Manal, precursor del blues en castellano, que hoy hace parte de la rica historia del rock en Argentina, como uno de sus grupos fundacionales.

Manal  llegó en un momento en que el rock en español estaba surgiendo y sus principales exponentes se dedicaban a traducir los grandes éxitos del rock en inglés. Con la aparición del trío argentino, la cosa cambió.

“La vuelta de tuerca que dimos nosotros fue que en vez de hacer canciones del rock norteamericano en español, comenzamos a componer nuestras propias canciones con la influencia del tango en la letra, del lunfardo, que es el argot de Buenos Aires, y del jazz que lo teníamos incorporado en Argentina”, nos comentó Javier Martínez, baterista de Manal, en reciente entrevista.

Debido a su formato de trío, fue comparado con el grupo inglés Cream, y en alusión a esto el primer nombre con que se conoció fue “Ricota”.

“En el lunfardo porteño cuando un tipo juega mal al fútbol o hace mal alguna cosa, se le dice que es un queso. Entonces nosotros por autocrítica y por reírnos de nosotros mismos, decíamos ‘bueno, si ellos son la crema, nosotros somos ricota’”, dijo el músico argentino.

El nombre de la agrupación proviene de un juego de palabras derivado de un juego de cartas llamado  timba, en el cuál los expertos en hacer trampas preguntaban “¿cómo viene la mano?”. Esta expresión tomó las calles y prácticamente se usaba para cualquier cosa.

Al respecto Javier Martínez recuerda: “Me preguntaban ‘Che, Javier, ¿cómo viene la mano?’ y si no tenía ganas de contestar decía ‘la mano viene manal’. En realidad no significaba absolutamente nada, era un simple juego de palabras. El día que grabamos el productor nos dice ‘¿cómo se llama el conjunto’ –en esa época se decía grupo o conjunto– nos miramos estupefactos porque hasta este momento seguíamos con el chiste ‘¿ustedes se llaman La Ricota?’ No, le respondimos, entonces dije nos llamamos el trío Manal y mis compañeros me miraron como diciendo este está loco, manal no significa nada. Y bueno, fenómeno, no quiere decir nada y es como una marca cualquiera. Y bueno, lo inventé yo”.

Desde el primero momento, el objetivo de Manal fue desarrollar un estilo propio y grabar. Los temas  originales, en español, fueron un aporte de Javier Martínez, quien demostró que se podía hacer blues en nuestro idioma. Cuando apareció “Manal”, el primer álbum, en 1970, se rompió ese tabú.

Acerca del éxito de este trabajo, Martínez comentó lo siguiente: “El éxito radicó en que estaba escrito en un español no muy lunfardo sino bastante abierto, con mucha ironía, y encontró la identificación de la letra en la gente que lo oía porque reflejaba esa época. El éxito de una canción está basado en la identificación que tiene la gente, que establece con la época en que está viviendo. Yo creo que es por eso”.

Durante 1970 Manal alcanzó su mayor popularidad, contando con seguidores del público rockero y también de los amantes del jazz, gracias a las improvisaciones en concierto y al sonido de la guitarra de Claudio Gabis.

Ante este éxito y el de otras bandas que cantaban en español, las disqueras multinacionales deciden ofrecerles jugosos contratos, cerrando así el camino de muchos sellos independientes, como el caso de Mandioca, que se encargó de la producción de Manal.

En 1971 el grupo publica el álbum “El león” con el sello RCA. El mal manejo de la disquera y algunas diferencias personales, llevaron a la separación de la banda a finales de ese año.

“Duró muy poco por la lucha de los egos. Pero como dijo alguno que quedó en la sabiduría universal, la obra supera al autor. Las canciones sobrevivieron a ese desencuentro y cada uno siguió su camino, pero en el fondo la amistad no la perdimos.  Bueno, fueron un poco las mujeres, los matrimonios,  que nos separaron y nosotros permitimos que nos separaran. Después nos volvimos a unir en los 80 y después nos volvieron a separar, fuimos muy débiles. En eso tuvieron mucho que ver el entorno de amigos envidiosos, choludos, las mujeres, etc.”, comentó Javier Martínez.

Esa reunión se produjo en 1981. Manal ofreció algunos conciertos en Buenos Aires y grabó un nuevo álbum: “Reunión”. Acerca de este tema Martínez dijo: “Fue más que una reunión generada por nosotros mismos, que hubiera sido genuina y auténtica, fue generada por un par de empresarios que decidieron organizar una gira e hicieron venir a Gabis y a Medina de Brasil y a mí de Europa.  Y bueno, duró lo que dura un ala de mariposa entre los dedos. No fue una verdadera unión, a pesar de que yo insistí en hacer un disco que quedara para la posteridad y se hizo un buen disco que fue “Manal Reunión”, que hoy es un disco escuchable y quedó bien hecho y tiene buenas canciones”.

Después de ese álbum, algunas giras y una producción en vivo recogiendo ese material, Manal dijo adiós al mundo del rock. Claudio Gabis sigue ahora una carrera como pedagogo musical, mientras que Alejandro Medina y Javier Martínez, ahora llamado Manal Javier Martínez, siguen en el mundo de la música, componiendo y grabando.

Publicado en  on 31 Octubre 2009 at 2:04 pm Dejar un comentario
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Explorando el blues argentino: José Luis Pardo

El blues nació en el sur de Estados Unidos, en el delta del río Mississippi, y bastante más al sur estaba la cuna de José Luis Pardo. Sin embargo, eso no tuvo importancia para que el músico se dedicara a ese género que se encargaron de consolidar, en el río de La Plata,  músicos como Pappo, Botafogo, Memphis La Blusera o La Misssissippi.

Desde temprana edad, y hablar de esto en alguien que acaba de llegar a 28 años puede sonar casi irónico, Pardo sintió atracción por la música, a pesar de que nadie en su familia se dedicaba a ella.

El argentino y su guitarra se volvieron uno solo y no se han separado desde hace 17 años, ni se separarán nunca, esto no por el hecho de que sea el único bluesman suramericano en tener el endorsement, algo cercano a un patrocinio, de la famosa marca de guitarras Gibson. La razón es esa facilidad con que sus dedos recorren el mástil del instrumento para que surjan notas que hacen recordar a los grandes maestros del blues, como Albert King, Muddy Waters o Chuck Berry.

Con una biografía musical difícil de resumir, Pardo ha integrado las más importantes agrupaciones de esta vertiente musical, como “63 Rd Street Band”,”The King Bees”,”29 caminos” y”Albert King Tribute Band” con la cual, emprende, en 2001 una exitosa gira por Memphis, impactando a las audiencias.

Participó en el Festival Wine Race Memphis, Blue City Caffe, conmemoración del aniversario de la muerte de Albert King y Zanzi Bar. Es con estas formaciones que graba los discos “We play the blues for you” y “Live at Fidelius”, puntos de inicio de maratónicas e importantes presentaciones en Estados Unidos, Europa y Sudamérica, donde compartió escenario con afamados exponentes del blues internacional.

Ser argentino y blanco no ha sido óbice para que Pardo interprete el blues, como lo ha hecho en América y Europa. Una vez conecta su guitarra al amplificador y empieza a interpretarla, se convierte en el guía de un recorrido hacia el delta, hacia Memphis o hacia Chicago. Penas, sufrimientos y alegrías afloran en un sonido que es sincero, que es el blues mismo.

José Luis Pardo estará en Bogotá el próximo sábado 17 de octubre en la segunda edición del festival Blues D.C.

Explorando el blues argentino: Pappo

“Estamos en el tiempo en el que el ser humano vive con razón de ser”, dice Pappo en “El hombre suburbano”. La frase, como dice el crítico Alfredo Rosso en el cuadernillo del álbum “Pappo’s Blues Vol. 1”, se aplica perfectamente a su autor porque la razón de ser de Pappo era el blues y la herramienta para darle forma, su guitarra.

Casi que se puede decir que la historia del rock y el blues argentinos se recorren leyendo la biografía de Pappo. Formó parte de Los Abuelos de la Nada, integró lo que pudo haber sido Manal en formato cuarteto, pasó por Conexión N° 5 y se convirtió en pieza clave para la transformación sonora de Los gatos, la banda de Litto Nebbia.

En 1971, cuando el rock argentino lamentaba la separación de sus tres grupos fundamentales: Los gatos, Almendra y Manal, le daba la bienvenida a nuevas bandas, una de ellas sería Pappo´s Blues, integrada por Pappo en la guitarra, el piano y la voz; Black Amaya en la batería; y David Lebón en el bajo.

En 1972 Pappo decidió viajar a Inglaterra para estar cerca de sus ídolos musicales, trabando amistad con John Bonham, baterista de Led Zeppelin, y con Lemmy Kilmster, integrante en esa época de Hawkind y luego fundador de Motörhead.

Las noticias provenientes de Argentina le hablan del éxito de Pappo’s Blues y de algunas fechas para conciertos de la banda, por lo cual regresa a su país. Sin embargo, la separación de Almendra crea tres nuevas bandas cuyo significado es el final de la primera formación de Pappo’s Blues, ya que Black Amaya pasa a integrar Pescado Rabioso con Luis Alberto Spinetta, y David Lebón deja el bajo para sentarse en la batería de Color Humano.

Pappo, con la ayuda del baterista Luis Gambolini y de un misterioso bajista llamado Carlos Piñata, graba “Pappo’s Blues vol. 2”, álbum que se convierte en el vehículo para llevar un rock muy primigenio pero muy efectivo.

En marzo de 1973, Argentina retornaba a la democracia eligiendo como presidente a Héctor Cámpora, quien renuncia tres meses después, marcando el camino de retorno de Juan Domingo Perón. Es una época de mucha turbulencia social y el rock enarbola las banderas de las luchas políticas.

Pappo entra a los estudios para grabar su tercer disco con una nueva formación, compuesta por Machi Rufino en el bajo y Héctor “Pomo” Lorenzo en la batería. Un ciclo se cerraba en la vida de Pappo, pero también se abría otro con la grabación de “Pappo’s Blues vol. 3”,

En 1974 el rock tenía dos corrientes dominantes, una, con bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple, con sonidos fuertes, algunas veces progresivos, con algo de raíces en el blues. La otra, el rock sinfónico, con elementos de rock, jazz y música clásica, con Yes, Emerson, Lake & Palmer y una banda que no buscaba ser etiquetada en esa categoría: Pink Floyd. Estas vertientes no son ajenas al rock argentino y la nueva versión de Pappo’s Blues se las ingenia para que, en formato de power trío, reflejar esos cambios que se producen en el rock.

En ese año la banda publica “Triángulo”, con una portada que muestra a esta figura geométrica flotando en el espacio, comparada con la carátula de “Dark Side of the Moon” de Pink Floyd. Dice el crítico Alfredo Rosso acerca de esto que “la asociación no es descabellada: el tema central de El lado oscuro de la luna era la alineación del individuo en una sociedad hostil”. A su manera, el Pappo’s Blues ’74 también transitaba un camino solitario, empeñado en usar la energía pura del blues eléctrico como disparador de un viaje hacia galaxias desconocidas”.

Aparece en 1975 “Pappo’s Blues vol. 6”, producción que fue realizada con material sobrante de “Triángulo”, ya que Pappo no se encontraba en Argentina, estaba radicado en Inglaterra en ese entonces, y el público estaba ávido de su música.

Luego de volver a Argentina, Pappo viaja a Brasil con el bajista Alejandro Medina, donde conforma al lado del baterista Castello Junior, un nuevo power trío denominado Aeroblues. Graban un álbum, con un sonido muy fuerte y frenético, inspirado en el punk, pero la recepción del público y la prensa en Argentina es fría. Ante este fracaso, Pappo decide rearmar Pappo’s Blues con Medina en el bajo y Darío Fernández en la batería. La idea era grabar un álbum en vivo, pero el registro no pasó el control de calidad de los músicos ni de la disquera. Entonces deciden regrabar en estudio los temas más famosos de la banda y así surge “Pappo’s Blues vol. 7”.

Los años 70 marcaron el final de Pappo’s Blues y los 80 el nacimiento de la nueva banda de Pappo: Riff, con un sonido cercano al heavy metal. A finales de esa década, Pappo se traslada a Los Ángeles para regresar a Argentina en 1990 con la banda Widow Maker, integrada por músicos estadounidenses. Tras una gira por algunos países de Suramérica, el grupo se disuelve y Pappo rearma Pappo’s Blues y Riff.

En 1995 se publica “Caso cerrado”, álbum con el que se cierra el ciclo de Pappo’s Blues. Este trabajo, como lo contó el mismo Pappo al diario La Nación, fue hecho a pedacitos, grabando en un lado y en otro, pero contó con la participación de artistas como Celeste Carballo, Botafogo, Tim Boggert, Carmine Appice y John Lee Hooker.

Después de más 35 años de trayectoria, a sus 54 años de edad, Pappo perdió la vida el 25 de febrero de 2005 en un accidente de tránsito, al caer de su motocicleta Harley Davidson y ser atropellado por un automóvil en la localidad bonaerense de Luján.

Con la muerte de Pappo, se cerró un importante capítulo en la historia del rock y del blues en Argentina

Publicado en  on 10 Septiembre 2009 at 8:50 pm Comentarios (3)
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Explorando el blues argentino: Litto Nebbia

Litto Nebbia publicó 2007 un par de discos y un DVD dedicados al blues, a la visión personal que tiene este artista argentino acerca del género de los doce compases.

Las motivaciones de hacer este álbum, o esta serie de álbumes, hicieron que Nebbia tocara nuevamente la guitarra y, a través de este instrumento, buscar nuevos caminos sonoros.

En esta búsqueda se adentró en las formas del blues, la cual, aunque conocía técnicamente, nunca había estado presente dentro de sus canciones. En este nuevo mundo se fue internando en compañía de Ariel Minimal, el guitarrista de su banda, con quien comenzó a desarrollar nuevas composiciones y además algunas improvisaciones.

Esta serie está integrada por dos discos y un DVD. El primero se denomina “The Blues: Mexican blues – Blues rosarino”, el segundo “The blues: world blues” y el tercero, el dvd, “No sé si entendiste, nena”, realizado por su hija Miranda, en el que se encuentran otras canciones  y momentos de la grabación de los trabajos.

Litto Nebbia y La Luz está integrada por Ariel Minimal en las guitarras, Federico Boaglio en el bajo, y Daniel Colombres en la batería. “The Blues” contó con Ciro Fogliatta, Hugo Fattoruso, Patricio Villarejo y Botafogo como músicos invitados.

En el cuadernillo del primer volumen, Litto Nebbia escribió lo siguiente: “Este álbum es un homenaje a esta música. A muchos de esos cantantes y guitarristas que han divulgado el blues desde su corazón al resto del mundo, desde comienzos del siglo pasado a nuestros días. Finalmente, lo que escucharán son canciones argentinas que han inspirado los blues. Escritas e interpretadas a mi propio estilo, dejándome llevar por el espíritu de las diversas formas de blues que he conocido y disfrutado en mi vida viajera”.

El texto con la entrevista completa a Litto Nebbia lo encuentran en este vínculo.

Explorando el blues argentino: La Mississippi

Desde hace 20 años, La Mississippi Blues Band o simplemente La Mississippi, como se le conoce en Argentina, viene vendiendo a sus fanáticos un blues lleno de honestidad, un blues con todo el aire porteño que le imprimen sus integrantes.  Con 9 discos en estudio más uno en vivo dentro de su discografía (a la cual se le puede sumar el que está próximo a publicarse), La Mississippi enarbola actualmente la bandera del blues en su país: Pappo murió y Memphis se separó, situación que ubica a La Mississippi como líder de ese género musical en Argentina, al lado de Don Vilanova (Botafogo) y otras agrupaciones que siguen en la lucha, como el caso de Blues Motel.

La Mississippi inició cantando en inglés pero se dieron cuenta de que podían llegar a más público si cantaban en español. De esta manera se lanzaron a cantar el blues en castellano y así empezaron a narrar a sus fanáticos las historias del barrio, de la calle, de los boliches, todas con un particular sentimiento porteño.

Dentro de su discografía se destaca el álbum “Bagayo”, publicado en 1995, el cual logró en cuatro meses ser doble disco de oro, hecho que catapultó a la banda dentro de la gran escena musical argentina.  Allí se encuentran temas clave de la banda como “El blues del equipaje” o el “Nocturno a mi barrio”, versión blues del poema de Aníbal Troilo.

Audio: La Mississippi – Blues del equipaje

Publicado en  on 4 Junio 2009 at 11:31 pm Dejar un comentario
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Explorando el blues argentino: Blues Motel

Tigre es una ciudad ubicada a, más o menos, una hora en tren de Buenos Aires. Allá tiene su base Blues Motel, banda que aunque a nivel internacional no tiene mucho nombre, en la escena del blues local ha estado llamando la atención desde hace 20 años. Es una agrupación veterana aunque sus integrantes no superan los 40 años de edad.

El guitarrista Adrián Herrera, uno de los fundadores de Blues Motel, nos recibió en la estación de tren de Tigre y mientras caminábamos por la zona, compartíamos en un restaurante un sándwich de milanesa y una cerveza, nos contó como el grupo, paso a paso, se fue construyendo un espacio en la historia del blues argentino.

Adrián Herrera y Gabriel Díaz formaron Blues Motel a fines de 1988. La banda hizo su debut el 19 de marzo del año siguiente en el Anfiteatro de Tigre, y a partir de ese momento comenzaron con infinidad de presentaciones en la Zona Norte del Gran Buenos Aires.

La primera formación estable de la banda se completó en 1992, con Ariel Herrera en bajo, Andrés Casasco en segunda guitarra y Rafael Gildenberg en batería. Ese año hicieron una gira por la costa atlántica argentina, llegando a hacer cerca de 22 presentaciones en un mes. Al año siguiente,  se van de gira por el interior argentino.

El primer álbum del grupo se llamó “Vol. 1” y fue presentado en 1994. Su sonido tenía una clara influencia de bandas inglesas como The Who y, particularmente, The Rolling Stones. Esto también se nota en el nombre de la agrupación, el cual proviene de un tema de los Stones llamado “Memory Motel”.

En 1995 llegó el segundo álbum de Blues Motel, llamado “Mientras las guitarras suenen”, el cual fue descrito por críticos argentinos como una mezcla de Manal, padres del blues en Argentina, Spinetta, grunge y un toque muy callejero.  Esto, tal vez, se debía a que los integrantes de Blues Motel querían darle un toque de sinceridad a la grabación con el fin de cautivar más público.

En 1997, Blues Motel tuvo una parada obligada en el camino debido a una enfermedad de Rafael Gildenberger, el baterista. Durante ese lapso, la banda trabajó en las composiciones y todo lo referente a la preproducción de su siguiente álbum, “Un tajo en la oreja”, publicado en 1998.

En 2001, Blues Motel encara su primera producción independiente, “Malbec”, la cual recibió las mejores críticas por parte de la prensa especializada. Tras el retiro del guitarrista Andrés Casasco y la incorporación de Sebastián Voyatjides en los teclados, en 2004 llega “Corazón de buey”, que sería el sexto trabajo discográfico de la banda.

En 2006 aparece “Golpea”, álbum grabado sin guitarras acústicas, ni armónicas, ni pianos. Todo es eléctrico. Tres meses después editaron “En la casa de piedra”, álbum contrario al anterior, es decir, éste es completamente acústico. Contó con invitados como Miguel Botafogo y Gustavo Bazterrica, entre otros.

Ese mismo año, Blues Motel participó en “El álbum verde”, un álbum tributo a los Beatles hecho por bandas reggae, editado por quiénes ahora distribuyen sus discos.

Hacia finales de 2006 apareció “Desde el árbol”, álbum con once temas nuevos, completando así tres discos en un solo año, esto debido a ciertos problemas que había para tocar en vivo en los bares de Buenos Aires luego de la tragedia ocurrida por el incendio de la discoteca Cromañón.

La formación actual de Blues Motel, con Adrián Herrera y Nacho Piedrabuena en las guitarras, Ariel Herrera en el bajo, Gabriel Díaz en la voz, Rafael Gildenberger en la batería y Sebastián Voyatjides en los teclados, sigue adelante. Hace poco celebraron los 20 años de su primer concierto y ya están listos para comenzar a grabar lo que será su décimo trabajo, convirtiéndose en íconos del blues argentino, en un momento en que se produce blues en Argentina pero no tanto como en otras épocas.

Audio: Blues Motel – Callejera

Explorando el blues argentino: Marcelo Ponce y Viviana Dallas

Marcelo Ponce y Viviana Dallas son dos músicos argentinos que se han especializado en la música afro-americana, como el Country-Blues, el Blues Urbano, el Rhythm & Blues, los Negro Spirituals y el Rock and Roll.  A lo largo de su carrera ha participado en diferentes agrupaciones que trabajan estos géneros musicales, como por ejemplo Louisiana Dixieland Band. Ellos serán los invitados al tercer programa de la serie “Expedición al blues argentino”, que transmitimos el primer domingo de cada mes.

En 1992, forman el grupo “Uvas Amargas”, que fue declarado de Interés Cultural Municipal por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Alvarado. Con Uvas Amargas continúan hasta la fecha realizando una tarea de investigación sobre la música folklórica afro-americana.

En el año 2000 crean el quinteto vocal “The B.A. Gospel & Blues Singers”, el Primer Quinteto Vocal de Espirituales Jazzísticos y Blues de Argentina. Siempre con Viviana Dallas, Marcelo Ponce funda, en 2001, el grupo “Texas Rhythmakers”, grupo que se dedica a recrear el Rhythm & Blues de la década del ’40.

Ponce y Dallas forman en 2001 el primer coro de góspel urbano en Argentina, Bs. As. Kingdom Gospel, que se dedica a recrear Gospel y Negro Spirituals y además  a enseñar este tipo de música.

Ellos han actuado con todas estas agrupaciones mencionadas e individualmente en diversas salas de la Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y del interior del país, participando además en los Festivales de Jazz más importantes de la Argentina, como el Festival Internacional de Jazz de Santa Rosa, provincia de La Pampa; Festival de Jazz de Río Cuarto, provincia de Córdoba; Jazz en el Bosque Villa General Belgrano, provincia de Córdoba; Festival de Jazz y Tango en Villa Gesell; provincia de Buenos Aires; Festival de Jazz de Avellaneda, provincia de Buenos Aires, entre otros.

Han tocado y cantado junto a figuras del ámbito local como Black Amaya, Jorge Pinchevsky, La Small Jazz Band, Las Blacanblús, Miguel Botafogo, la Porteña Jazz Band, La Caoba Jazz Band y Jorgelina Alemán, a quien le realizó los arreglos corales de algunos de sus temas para su presentación en La Trastienda junto a Zakiya Hooker, hija del legendario John Lee Hooker.

Con los distintos grupos antes mencionados, llevan editados seis discos de manera independiente.

En 2007 se presentan en el Evento “4th of July in April  Picnic”, la fiesta que la Comunidad Americana en Argentina realiza cada año, celebrando por adelantado el Día de la Independencia, con actividades al aire libre. Ese año participan, además, en numerosos conciertos destacándose su presentación en el obelisco por el Día de la No Violencia.

En 2008, Marcelo Ponce graba como guitarrista y cantante la música de una escena de la película argentina ‘Los Paranoicos’. La película formó parte del 10º Festival de Cine Independiente (BAFICI) realizado en Buenos Aires en 2008, del Festival de Cine de Toronto 2008 y se estrenó comercialmente en octubre de 2008.

También en 2008 el dúo termina de grabar su último disco ‘Sinners & Saints’, donde recrea clásicos de Blues y Gospel, como temas propios en castellano.

 

Audio: Ponce, Dallas – Mistery Train

Explorando el blues argentino: Las Blacanblus

Cristina Dall, Déborah Dixon, Mona Fraiman y Viviana Scaliza conformaron el cuarteto Las Blacanblus, reconocida agrupación femenina dentro del blues en Argentina. Ellas serán nuestras invitadas al segundo programa de la serie “Expedición al blues argentino”, que transmitimos el primer domingo de cada mes.

Estas cuatro mujeres se conocieron en un coro de “spirituals” y en 1992 deciden unirse y formar su banda de blues. Fueron dándose a conocer y sus conciertos comenzaron a ser recomendados por los críticos musicales de los diarios bonaerenses. Gracias a esto fueron invitadas a participar como coristas en la grabación del primer disco de La Mississippi.

En 1993 el cuarteto, liderado por la costarricense Déborah Dixon, acompañó a Pappo en un concierto en el estadio de Obras. A partir de ese momento, el mundo del blues argentino tuvo como protagonistas a estas mujeres que con “Cuatro mujeres y un maldito piano”, su primer álbum, en el cual se nota ese profundo sentimiento que unía a estas cantantes con el blues.

En 1994, Las Blacanblus grabaron su primer disco: “Cuatro mujeres y un maldito piano”. Esta grabación aumentó la popularidad del grupo, lo cual se reflejó en el premio “Revelación del año” entregado por la Asociación de Cronistas del Espectáculo.

En 1995 la banda participa en el Alligator Festival, presentando material de lo que sería su segundo álbum que se llamó “Rituales”. En 1995, en una entrevista para el diario El Clarín de Buenos Aires, Las Blacanblus dijeron lo siguiente: “Nos sigue gente que viene del blues, pero también del jazz y, por qué no, del rock. Sería tonto pensar que una vive en la misma realidad que un negro que trabaja en una plantación de algodón en New Orleans. Pero lo que realmente importa en la música es que uno ponga emoción, ya sea para decir algo alegre o triste. El asunto es saber volcar la vida interior en una canción y el arma que nosotras tenemos es ésta”.

Por razones de salud, Mona Fraiman se retiró de la banda, pero las otras tres integrantes siguieron adelante en su camino, abriendo su repertorio a los aires latinos y la música del Brasil, sin dejar a un lado el blues, obviamente.

En noviembre del año 2003 Las Blacanblus presentaron su cuarto disco, “Suena en mí” y tres años después la banda se separa definitivamente. En su discografía quedan 3 discos en estudio y uno en vivo: “Cuatro mujeres y un maldito piano” de 1994, “Rituales” de 1997, “Especial en vivo” 1998 y “Suena en mí” de 2003.

Audio: Las Blacanblus – Maldito Piano

“Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova”, Don Vilanova (Universal, 2008)

Una de las figuras emblemáticas del blues en Argentina y América Latina, a quien antes conocíamos como Botafogo, desde el año pasado hemos empezado a llamar Don Vilanova. Un cambio que se venía gestando desde 1998 pero que empezó a materializarse en 2004 con el trabajo “Don Vilanova” y que definitivamente se hizo realidad el año pasado con “Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova”.

El cambio de Miguel Vilanova empieza desde la parte interior, de ahí viene toda la proyección de esa transformación al mundo exterior. Copiándose de la idea de Pappo, al presentar su nueva banda Riff promocionándola “Adiós Pappo´s Blues, bienvenido Riff”, Vilanova decidió llamar su álbum “Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova” para recordar al público el comienzo de esta nueva etapa.

Conciente de esto, Don Vilanova nos ofrece letras en las cuales no hay necesidad de hablar de excesos para sentirse bien. Inspirado en esas bandas de los comienzos del rock argentino, los que de alguna u otra manera lo marcaron para iniciar su carrera musical, Miguel Vilanova establece en esta producción un compromiso con su interior.

El cambio en la parte musical no es solo en la parte sonora. Don Vilanova transformó su forma de hacer discos, gracias a su trabajo en el disco anterior con su hijo Andrés Vilanova, baterista de la banda Carajo. Fue él quien le dijo cómo debía producir el disco, haciendo demos, corrigiendo las letras de las canciones, los tonos de las mismas. Aunque se tomara mucho más tiempo la realización del disco, el resultado fue positivo. Empleó este mismo método para la producción de su nuevo álbum, lo cual redundó también en su sonido.

Si los cambios ya se veían venir en los discos anteriores, en “Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova” queda completamente reafirmado, sobre todo en la parte espiritual, pues Vilanova tiene la seguridad de lo que está diciendo y lo hace en que lo puede decir tanto a los jóvenes como a los adultos. La parte física, quitándose la barba y cortándose el pelo, es solo un recordatorio para sí mismo.

Aunque existan todo este tipo de transformaciones, Vilanova nunca va a cambiar su faceta pedagógica, publicando libros en los que enseña la interpretación musical, en su tarea por ampliar ese gran espectro de lo que son el blues y el rock argentino. Botafogo no ha muerto, vive ahora en Don Vilanova.

Audio: Don Vilanova – Si querés ver algunos cambios

Explorando el blues argentino


Ilustración: Raúl Sanabria. Tomado de www.elbondi.com

Desde el 1° de febrero, el primer domingo de cada mes transmitiremos en las Historias del Blues de Javeriana Estéreo un espacio dedicado al blues argentino. Entrevistas con algunos de los músicos más destacados, su historia y su discografía estarán presentes en este ciclo, a través del cual recorreremos una de las más importantes escenas blues de América Latina. Tendremos como invitados a artistas como Miguel Vilanova, Gabriel Grätzer, La Mississippi, Litto Nebbia, Blues Motel, Las Blacanblus, Memphis la Blusera, Pappo y Manal entre otros.

La programación, sujeta a cambios, es la siguiente:

1° de febrero: Don Vilanova

1° de marzo: Las Blacanblus

5 de abril: Miguel Ponce

3 de mayo: Blues Motel

7 de junio: La Mississippi

5 de julio: Litto Nebbia

2 de agosto: Gabriel Grätzer y la escuela de blues

6 de septiembre: Pappo’s Blues

4 de octubre: Manal

1° de noviembre: Jorge Pinchevsky

6 de diciembre: Memphis la blusera

Y si en el 2010 estamos al aire, hay material para continuar unos meses más, pero eso solo se los contaré el próximo año.