Harvey Mandel – “Cristo Redentor” – E.G.

El guitarrista Harvey Mandel hizo su debut como solista en el año 1968, un álbum llamado “Cristo Redentor”, el cual permanece todavía como una de sus mejores producciones. Este trabajo nos mostraba a un guitarrista de blues-rock, capaz de producir líneas muy suaves, fluidas, y una variedad de distorsiones provenientes de pedales y amplificadores diseñados para ello.

Además de lo que ya hemos mencionado, por momentos se puede ver en “Cristo Redentor” una aventura por la música orquestada, con cuerdas casi clásicas, algo de fusión de blues, jazz y rock como lo haría otra banda famosa de los años 60: The Electric Flag; y también algunos extractos de música country, gracias a la participación del guitarrista Peter Drake.

Mandel es un guitarrista extremadamente creativo, muy por la línea de Jeff Beck, Carlos Santana o Mike Bloomfield, con fuertes influencias del blues y del jazz. Al igual que esos guitarristas, sus habilidades vocales prácticamente no existen y por eso casi todas sus grabaciones se orientan a ser completamente instrumentales o con la voz de algún cantante.

Mandel fue conocido por presentar audición, sin éxito, para los Rolling Stones, y por grabaciones que se anticipaban en buena medida a lo que serían los trabajos dedicados a fusionar el rock con el jazz, mostrando su conciso dominio de una multitud de pedales y un eclecticismo que lo llevaba a trabajar hasta con orquestas de cuerdas.

Harvey Mandel tuvo su primer intento en la música en la fértil escena del blues de Chicago a mediados de los 60, haciendo su primera grabación como guitarrista líder de la banda del armonicista Charlie Musselwhite. Después de eso se embarcó en su carrera solista, grabando un par de álbumes instrumentales que se convirtieron en favoritos de emisoras underground, ubicando a Mandel como uno de los mejores guitarristas jóvenes de la época.

Sin embargo ganó mucho más reconocimiento cuando se convirtió en el guitarrista líder de Canned Heat, en 1969 y 1970, reemplazando a Henry Vestine y apareciendo con la banda en Woodstock. Al poco tiempo  pasó a formar parte de los Bluesbreakers de John Mayall, justo cuando el británico se ubicó en Estados Unidos, exactamente en California.

Después de su trabajo con John Mayall, Harvey Mandel hizo algunos trabajos como solista y formó un grupo llamado Pure Food and Drug Act con el violinista Don “Sugarcane” Harris. Desde mediados de los años 70, Mandel ha grabado de forma intermitente como solista y como músico de sesión, pero su influencia en la manera de interpretar la guitarra se puede apreciar en el sonido de músicos como Eddie Van Halen y Steve Vai entre otros.

Los Fabulocos (Delta Groove Music)


Exponente de un estilo conocido como cali-mex, mezcla de los sonidos blues de California y la norteña mexicana, llegan a escena Los Fabulocos con su primer trabajo musical. Mucho acordeón y mucha guitarra eléctrica componen esta producción, grata de escuchar porque tiene también muchos aires de zydeco, de boogie.

 

La banda está integrada por Jesús Cuevas en la voz y el acordeón, James Barrios en el bajo y Mike Molina en la batería, con el guitarrista Kid Ramos como invitado especial, quien ayuda a darle ese toque blues-rock a cada canción.

 

Una mezcla bastante particular la de Los Fabulocos, cuyo sonido remite de inmediato a legendarios grupos como Los Lobos. Esa especial combinación de música mexicana, con blues y algo de rockabilly por momentos, hace que “sin querer queriendo” se escape una sonrisa del rostro, las manos aplaudan y el baile comience, haciendo que valga la pena escuchar este álbum.

Poderoso Powers

El pasado 23 de julio tuvimos la oportunidad de tener en Bogotá al guitarrista Michael Powers en su primera visita a Suramérica. Fue realmente un gran honor tenerlo poder conversar con él, lo hice unos días antes vía telefónica en mi programa de radio, y luego observarlo sobre el escenario del Teatro Libre de Chapinero.Fue una noche mágica. Hacía mucho tiempo, más de 10 años, que en el Libre no se escuchaban las notas del blues. Black Cat Bone, grupo bogotano, se encargó de abrir el telón. Tocó cerca de una hora, mostrando algo de su faceta blusera en medio de su ya reconocido sonido rockero. La verdad, no defraudaron. Interpretaron algunas canciones de su único álbum y nos ofrecieron algo de su nuevo repertorio, que va a lograr que la banda se posicione mucho más dentro de la afición rockera capitalina. Es bueno que piensen también en ofrecer su música al exterior.

Luego vino lo que todos estábamos esperando: Michel Powers. Comenzó con un extenso tema acústico, en el cual nos paseo por todo lo que ha sido este estilo blusero, con muchos toques del blues del Delta, evocando a los grandes Charley Patton y Robert Johnson, hasta algo del melódico country blues que, inmediatamente, me hizo recordar al gran Big Bill Broonzy. Después entró su banda, integrada por el bajista Pinky Méndez y el baterista Barry Harrison.

Por algo más de tres horas Powers nos deleitó con su estilo, mezcla de todas las influencias que lo han marcado: Jimi Hendrix, Buddy Guy, John Lee Hooker. Realmente es un artista camaleónico, capaz de cambiar de estilo en cada canción, algo que se puede notar también en sus tres producciones musicales, de las cuales sólo he escuchado dos pero de las que puedo hablar muy bien, la primera “Onyx Roots”, muy acústica, muy personal, pero con mucha fuerza; la segunda, “Prodigal Son”, inclinada hacia el blues rock. Y así fue el concierto en general, una atmósfera muy cerrada, muy íntima, mostrando todo el poder de Micahel Powers.

Al final, qué más se podía pedir. The Black Cat Bone subió al escenario y en un par de temas acompañó a Powers, un jam que se había concertado el sábado anterior en el programa de radio, en el cual estuvieron presentes los integrantes del grupo bogotano charlando con Michael Powers.

Realmente fue un lanzamiento digno del festival de blues que se piensa realizar en noviembre de este año, Blues D.C. arrancó con pie derecho y con mucho poder.

Blues británico: Blodwyn Pig

Blodwyn Pig era una banda de blues rock fundada por el guitarrista, vocalista y compositor Mick Abrahams, luego de dejar a Jethro Tull en 1968 debido a algunos problemas con Ian Anderson, líder de Tull.

Las diferencias entre Mick Abrahams y Ian Anderson se originaron por su material original. Abrahams quería que el sonido de Jethro Tull estuviera más cercano al blues y al jazz, mientras que Anderson buscaba desarrollar menos estos géneros. A todo esto se sumó la falta de voluntad que tenía Abrahams para trabajar los 7 días de la semana.

Mick Abrahams dejó a Jethro Tull luego del álbum debut “This was” y formó Blodwyn Pig con el saxofonista Jack Lancaster, el bajista Andy Pyle y el baterista Ron Berg. El guitarrista Peter Banks, quien luego hizo parte de Yes y de Flash, reemplazó a Abrahams cuando dejó a Blodwyn Pig para formar su propia banda.

Con Abrahams y Lancaster como líderes, Blodwyn Pig grabó 2 álbumes: “Ahead rings out” en 1969 y “Getting to this” en 1970. El material que estamos escuchando esta tarde pertenece a un concierto en el Fillmore West, en 1970.

Los dos discos en estudio alcanzaron la parte baja del Top 10 de los listados británicos y de los Estados Unidos. “Ahead rings out” ofrecía algo de jazz, con un giro hacía un blues-rock pesado.

Jack Lancaster, quien en ocasiones interpretaba 2 saxofones, emulando a su ídolo Rahsaan Roland Kirk, era tan importante a la hora de la mezcla como Mick Abrahams. Algunos críticos piensan que este contraste fue lo que llevó a que su segundo álbum tuviera un sonido mucho más experimental.

El cuarteto se convirtió en uno de los grupos favoritos del circuito underground en Inglaterra. La desilusión de Mick Abrahams con el negocio de la música hizo que Blodwyn Pig apareciera y desapareciera por momentos. Jack Lancaster se convirtió en productor musical y el bajista Andy Pyle se unió a Savoy Brown.

Años después de su formación original, Blodwyn Pig volvió a reformarse en varias ocasiones, siempre con Abrahams y Lancaster a la cabeza, y grabó 2 álbumes más en los 90.

Stevie Ray Vaughan – “Solos, Sessions & Encores”

A finales del año pasado se publicó una nueva compilación de temas del guitarrista texano Stevie Ray Vaughan, titulada “Solos, Sessions & Encores”, que pasa a engrosar su ya extensa discografía post-mortem.

 

Encontramos en este álbum 14 temas en los cuales Vaughan participa como músico invitado en grabaciones de otros artistas o compartiendo escenario con algunos de ellos. Se tiene desde algunas de las primeras grabaciones de Stevie Ray con Lou Ann Barton en Texas, pasando por “Let’s dance”, de David Bowie. La participación de Vaughan, cuando era prácticamente un desconocido, en el disco de Bowie fue lo que catapultó la fama del guitarrista. Igualmente tenemos participaciones con quienes influyeron en su sonido como Lonnie Mack o Jeff Beck, con quien comparte escenario para interpretar un magnífico “Goin’ down”.

 

Sin lugar a dudas, esta es la búsqueda más exhaustiva que hayan podido hacer los productores de Epic en los archivos de Stevie Ray Vaughan. Un trabajo que nos muestra una faceta desconocida de este guitarrista y que nos muestra que, bajo las órdenes de otros, también era muy efectivo.

The Paul Butterfield Blues Band – "East West"

El Segundo album de Paul Butterfield, publicado en 1966, tuvo un gran impacto en la historia de la música, pues comenzó a abrir el camino de lo que sería la experimentación sonora, campo que continúa siendo explorado hoy día. Esta viene en la forma de un extenso blues-rock, cercano a los 13 minutos de duración, que es una fusión real de jazz y blues inspirado en un raga indio, el cual fue el primero de su clase y marca la raíz de la cual emergió la tradición del denominado acid-rock.