Chicago siempre tuvo la reputación de ser una ciudad amplia, en el sentido de ser tolerante con las pandillas, con el licor ilegal y con los policías corruptos. Pero, afortunadamente para los melómanos, también lo fue para los músicos negros que llegaron del sur de Estados Unidos, dispuestos a encontrar un trabajo en una de las ciudades industriales por excelencia de la unión estatal.
El historiador Mike Rowe nos lleva en un viaje por las calles, los bares y los estudios de grabación donde el sonido del blues dejó de ser rural y se transformó en urbano, con nuevas historias para contar y desarrollando varias generaciones de músicos que ayudaron a escribir la leyenda del blues, como Muddy Waters, Willie Dixon, Howlin’ Wolf y Little Walter, entre otros.
Este libro, originalmente publicado en 1973, es un estudio muy juicioso del nacimiento, el auge y el posterior declive del blues de Chicago, desde los años 30 hasta finales de los años 60, investigación narrada tanto con la voz del autor como con la de los mismos protagonistas.
Al final del libro encontramos un mapa con los bares donde era frecuente escuchar blues en Chicago en los años 50 y 60 más un completo listado discográfico, que incluye cuales temas lograron llegar a los primeros listados de popularidad.
El libro de Rowe es una obra necesaria para entender por qué en ese momento en particular de la historia confluyeron tantos elementos para desarrollar un estilo único e irrepetible, que hoy conocemos como el Blues de Chicago.
Chicago Blues: The City & The Music. Mike Rowe, Da Capo Press, 1981. 226 pp.
Un recorrido por el Blues de Chicago
Koko Taylor, 1928 – 2009
A las 3 y 15 de la tarde del miércoles 3 de junio, falleció en Chicago Koko Taylor, la Reina del blues. Tenía 80 años de edad. El pasado 19 de mayo había sido operada de problemas gastrointestinales, pero desarrolló una infección que la obligó a ser internada nuevamente en el hospital, hace un par de días.
Cora Walton –su verdadero nombre- era hija de un agricultor de Shelby County, Tennessee, y llegó a Chicago en 1954 como parte de la gran migración de afroamericanos provenientes del sur a los centros urbanos del norte de Estados Unidos. Por muchos años trabajo como empleada doméstica hasta que fue descubierta por Willie Dixon en 1963. Tres años después ubicaría el tema “Wang dang doodle”, original de Dixon, en los primeros lugares de los listados de popularidad, con lo cual logró ser una de las primeras artistas negras en Chicago, en cantar en los clubes de blancos del lado norte de la ciudad.
Koko Taylor firmó en 1975 para el sello Alligator, con el cual grabó nueve discos de los cuales ocho fueron nominados al premio Grammy. Obtuvo 29 Blues Music Awards y en 1999 fue incluida en el Hall de la Fama del Blues, momento en el cual fue considerada como la única Reina del blues.
“Old school”, último álbum de Koko, publicado en 2007, marca un retorno a ese blues que cantaba cuando llegó a Chicago. Koko Taylor era la versión moderna de cantantes como Bessie Smith y Memphis Minnie, influenciando a generaciones de mujeres en la música desde Janis Joplin y Bonnnie Raitt hasta Susan Tedeschi y Shemekia Copeland.
El sello Delmark: 55 años de buen blues
Delmark Records es el sello independiente más viejo de los Estados Unidos, dedicado desde su fundación por Bob Koester, hace 55 años, a difundir el blues y el jazz tradicionales.
Esta casa disquera fue fundada en la ciudad de San Luis, donde Koester estudiaba cine y entretenía su gusto por el jazz a través de la compra y venta de discos usados, y una que otra grabación de algún músico local. En 1958, Koester se trasladó a Chicago, encontrándose en la época dorada del blues, la que era liderada por Muddy Waters y Howlin’ Wolf.
Una vez en Chicago, Koester con su corazón entregado al jazz y al blues, y con sus ojos y oídos dispuestos a la caza de talentos locales para grabarlos, compró una tienda de jazz. Desde ahí empezó a frecuentar los clubes más tradicionales, encontrando nuevos músicos dispuestos a grabar.
Koester es reconocido como uno de los principales archivistas del blues en el mundo. En 1965 grabó a Junior Wells, artistas que contó con toda la libertad para trabajar en el estudio: sin restricciones para la duración de los temas, ni tampoco para reclutar a los músicos que quería como acompañantes. Hasta la fecha “Hoodoo man blues” es el álbum más vendido de Delmark y se considera a Koester como el iniciador de la carrera de Junior Wells.
Además de firmar con artistas como Robert Jr. Lockwood, Jimmy Dawkins y Mighty Joe Young, el sello Delmark fue una incubadora para futuros músicos como Mike Bloomfield y Charlie Musselwhite.
Uno de sus empleados, no sabemos si amado u odiado, fue Bruce Iglauer, quien dejó a Delmark para crear su propio sello, Alligator Records, luego de que Koester se negara a grabar a su banda favorita: Hound Dog Taylor and the Houserockers. Ahora Koester es el primero en admitir que Alligator es mucho mejor en la promoción de discos.
La tienda de discos de Delmark es todo un paraíso para los amantes del blues y del jazz. Allí es posible encontrar grabaciones antiguas, particularmente de los años 30 y la época de la Segunda Guerra Mundial, todas reeditadas y digitalizadas por el sello, los álbumes de las grandes figuras de esta casa y también de muchos músicos que vieron en Delmark la forma de dar su primer paso en la grabación, como el caso de Dave Specter, Shirley Johnson, Zora Young y Tail Dragger.
Bob Koester cree que Chicago todavía es un terreno fértil para el blues. Por eso, a pesar de la crisis y de las constantes descargas ilegales en internet, el dueño de Delmark se niega a cerrar su sello. “Desde que no pierda mucho dinero, puedo mantenerme. Si en algún año llego a perder 100 mil dólares, probablemente tomaré otro camino. Pero tengo una bodega llena de discos, entonces si cierro el sello, ¿qué hago con ellos?”
Además, añade Koester, hay muchos nuevos artistas dispuestos a grabar y otros clásicos del blues de Chicago que siguen preservando esta actividad, como Byther Smith, Lurrie Bell, Jimmy Burns y Michael Coleman, encabezando una larga lista.
Para celebrar este nuevo aniversario, el sello publicó un álbum doble (CD + DVD) recopilando a sus mejores artistas.
Audioguía del blues en Chicago
La historia del blues de Chicago se puede revivir gracias a esta audioguía que la oficina de turismo de la ciudad de los vientos ha puesto en su página de internet. El viaje por los sitios más importantes de la meca del blues es dirigido por Buddy Guy, quien va llevando al escucha también por los recuerdos que le trae recorrer esos lugares tan importantes, como la casa de Muddy Waters, los estudios Chess o Maxwell Street.
Esta guía se puede descargar de forma gratuita y escucharla en el computador. Ahora, si va a Chicago, llévala en su reproductor digital y disfrute de la historia del blues en la ciudad donde se electrificó.
La guía está disponible en varios idiomas, español entre ellos, y la pueden descargar en http://www.downloadchicagotours.com
55 Years of Blues – Varios artistas (Delmark Records)
Delmark es un sello legendario dentro del blues de Chicago. Fue fundado por Bob Koester, un frustrado cinematógrafo, quien gracias a su trabajo ayudó a difundir y expandir el blues urbano que se desarrollaba por la época en la ciudad de los vientos, no solo con esta casa disquera sino también mediante la fundación de la revista Living Blues, la cual inició siendo una hoja de papel que se pegaba en los muros de las discotiendas. Koester fue uno de los primeros asesores del Chicago Blues Festival y le dio trabajo a músicos blancos como Charlie Musselwhite, siendo mentor además de la labor de futuros empresarios de la música como Bruce Iglauer, fundador de Alligator Records. También dio pie para la creación de otros sellos como Rooster Blues y Earwig.
Dentro del amplio catálogo de Delmark encontramos registros de artistas tan importantes como Junior Wells, Sleepy John Estes, J.B. Hutto, Magic Sam y Roosevelt Sykes, entre otros. Eso es precisamente lo que nos ofrece esta edición: 1 CD con algunos de los mejores temas grabados por esos legendarios músicos y 1 DVD con material en video de conciertos o de sesiones de estudio.
Una doble entrega para celebrar un aniversario más de Delmark, casa disquera que ha dado toda su vida por el blues.
“Cadillac Records” – OST – Columbia
“Cadillac Records” es la versión cinematográfica de la historia del sello Chess, la mítica casa discográfica de Chicago que fue pieza fundamental para el desarrollo del blues, debido a que con ella grabaron los mejores intérpretes del género, como Muddy Waters, Willie Dixon, Little Walter, Buddy Guy, Howlin’ Wolf, Etta James y un larguísimo etcétera.
La banda sonora de la película es una muestra de algunos de los temas clásicos de Chess (“At last!”,” I’m a man”,” I’m your hoochie coochie man”) interpretados por los protagonistas de la cinta, Beyoncé Knowles, Jeffrey Wright y Mos Def. Se buscó rescatar el sonido típico del sello, un ambiente en vivo dentro del estudio. El material es bueno, interesantes interpretaciones que por momento hacen pensar que se trata de un juego de poner a cantar a los actores sobre la pista musical original de los años 50. Sin embargo, esto no es así y causa sorpresa leer los créditos de las canciones y encontrar a músicos de renombre como Kim Wilson, Olu Dara o “Barrelhouse” Chuck (nos visitó el año pasado en Blues D.C.)
Obviamente no hay como escuchar los temas originales de Chess, de hecho se editó un disco paralelo a la banda sonora con esas grabaciones, pero es un buen acercamiento para alguien que quiera empezar a descubrir la maravilla del blues.
En cuanto a la película, está estelarizada por Adrien Brody (El pianista) como Leonard Chess, Jeffrey Wright como Muddy Waters, Beyoncé Knowles como Etta James. Nos cuenta el surgimiento de esta casa disquera, su época de gloria y su caída. ¿Por qué “Cadillac Records”? Porque los contratos se firmaban en el asiento trasero del cadillac de Chess. Se espera que la estrenen el próximo 30 de enero.
Elvin Bishop – “The blues roll on” (Delta Groove Music)
Regresa este veterano guitarrista de Chicago, radicado en la costa oeste de Estados Unidos, además con nueva casa disquera, pasó de Alligator Records a Delta Groove Music, una compañía que lleva poco tiempo, aproximadamente cuatro años, pero que se está mostrando como uno de los sellos a seguir en la historia del género.
En esta oportunidad, Bishop se reúne con buena cantidad de artistas como B.B King, James Cotton. Derek Trucks, Angela Strehli, entre otros, para mostrarnos que continúa vigente con ese sonido característico, lleno de “groove”, y que el blues sigue en movimiento, tal y como lo dice en el tema que abre la producción y que se encarga de bautizarla.
Es por eso que todo el material de este trabajo son versiones de temas compuestos por los artistas que lo inspiraron para seguir los caminos del blues, con algunos de los cuales tuvo la oportunidad de compartir escenario.
Recorremos entonces con la guitarra de Elvin Bishop y sus invitados por variados estilos del blues eléctrico, desde el boggie hasta el jump, el blues de Chicago y algo de funk.
Elvin Bishop sigue vigente, gracias al blues, y sigue expresándose como uno de los principales exponentes del blues blanco y uno de los sobrevivientes de aquella hermosa época cuando hacía parte de The Paul Butterfield Blues Band. Un álbum que cubre muchas generaciones del blues y que gustará a los fanáticos de lo clásico y lo contemporáneo, y que se guramente ayudará también a que el blues gane más adeptos.
The Siegel – Schwall Band
Paul Butterfield y Elvin Bishop no fueron los únicos músicos blancos de Chicago que formaron una banda de blues en los años 60. En esa época el armoniquista y tecladista Corky Siegel y el guitarrista Jim Schwall se unieron en The Siegel – Schwall Band, trabajando como dúo en diferentes clubes de blues de la ciudad de los vientos.
Corky Siegel y Jim Schwall nacieron en Chicago en 1943. Se conocieron en 1964, cuando los dos estudiaban música en la Universidad de Roosevelt.
El acercamiento musical de este grupo al blues fue más suave que el de agrupaciones como la de Paul Butterfield o Charlie Musselwhite, con un poco más de fusión de blues y sonidos orientados hacia el country. En ocasiones tocaban en volumen alto, mientras estrechaban la colaboración del grupo y compartían sus momentos de improvisación.
Cuando The Paul Butterfield Blues Band dejó vacante su lugar en el Big Johns, uno de los sitios más apetecidos del blues en el norte de Chicago, la banda de Siegel y Schwall los reemplazó. En 1966 grabó su primer disco, de 5 que produjeron con Vanguard.
Siguiendo con la historia de la banda, hizo varias giras por festivals folk blues y se presentó en varias oportunidades en el Fillmore West y otros clubes importantes en la época, hablamos de 1969, y aunque fue una de las muchas bandas blancas de blues, fue la primera en tocar con una orquesta sinfónica: “Three Pieces for Blues Band and Symphony Orchestra”, en 1968, con la Orquesta de San Francisco. La banda firmó con el sello RCA, grabó algunos discos y se separó en 1974.
En 1988 la banda se volvió a unir y grabó para Alligator el álbum “The reunion concert”






