Watermelon Slim & the Workers – “No paid holidays” (Northern Blues, 2008)

Watermelon Slim tiene una visión del country blues muy fresca y personal, y aunque en sus últimos trabajos su acercamiento a este estilo no ha variado mucho, lo que hace funciona de maravilla. Con su guitarra slide hace sonar algunas notas y de inmediato, con su voz de borracho, rememora a los “hollers” de comienzos del siglo pasado.

Se puede decir que el blues es un género muy conservador, en el sentido de que depende de progresiones familiares y crea emociones a partir de sentimientos cliché. Watermelon Slim maneja esto a la perfección y lo enfoca de una forma que se siente muy íntima. No es un camino fácil, pero es el que mejor lo atraviesa en el blues contemporáneo.

John Cephas 1930 – 2009

“Blues music is truth.” –John Cephas

De causas naturales, a los 78 años de edad, falleció el pasado 4 de marzo el guitarrista y cantante John Cephas, quien durante varios años conformó al lado de Phil Wiggins el tradicional dúo Cephas & Wiggins.

Su delicado estilo para tocar la guitarra y su voz de barítono lo ubicaron al frente de los artistas de blues acústico. Hace 10 años, John recibió en Estados Unidos el Reconocimiento al Patrimonio, conocido también como Reconocimiento a los Tesoros Vivientes, que es el mayor honor que entrega el gobierno de Estados Unidos a un artista tradicional. Hace un par de semanas, Cephas fue homenajeado como uno de los ocho pioneros afroamericanos en el mes de la Historia Afroamericana realizado por la biblioteca del Estado de Virginia.

Cephas junto a su compañero, el intérprete de armónica Phil Wiggins, realizaron miles de conciertos a lo largo de Estados Unidos y participaron en diferentes festivales de blues en el mundo. “Quiero ver un renacimiento del country blues, quiero que mucha gente joven vaya a los conciertos y aprenda a tocar esta música. Por eso estoy en el campo de la música tradiconal, porque no quiero que muera”, dijo el músico durante la fundación de Washington D.C. Blues Society.

John Cephas nació en 1930 y creció en el seno de una familia profundamente religiosa, por lo que el góspel fue su primer contacto con la música. El blues llegó con las grabaciones de Blind Boy Fuller, Blind Blake y otros tempranos músicos del género. En 1960 dejó sus oficios como pescador y carpintero para dedicarse de lleno a la música.

En 1976 Cephas conoció a su futuro compañero Phil Wiggins y rápidamente formaron el dúo. A comienzos de la década del 80, la comunidad internacional del blues ya los reconocía como uno de los mejores exponentes del blues tradicional.


Sleepy John Estes, “On 80 highway” (Delmark, 2008)

Este disco fue grabado el 19 de julio de 1974, días antes de que el guitarrista Sleepy John Estes y el armoniquista Hammie Nixon hicieran su primera gira por Japón, siendo uno de los primeros viajes que a ese país hiciera un bluesista. Los conciertos por el país del sol naciente tuvieron tanto éxito que un tema de Estes logró entrar en el Top 100 de los listados musicales japoneses y, con esas ganancias, el guitarrista pudo comprar una casa mejor en Brownsville, Tennessee, su ciudad.

Conocido como “El poeta del blues de Tennessee”, Sleepy John Estes mostró en esta grabación por qué era una de las piedras fundamentales del country blues y por qué su redescubrimiento causó sensación en el mundo del blues, ya que de no haber sido por estas grabaciones de Delmark, se hubiera perdido para siempre esa calidez emocional de la voz y un sonido de guitarra que muestra algunos trazos de Big Bill Broonzy y que fue influencia para intérpretes posteriores.

Así como Sonny Terry y Brownie McGhee, Estes y Nixon fueron un dúo fiel a sus orígenes. En este disco encontramos esa sencillez que ofrecen un par de músicos enraízados con su estilo, la guitarra y la armónica juntas como el pan y el vino, haciéndonos degustar sabrosas interpretaciones que hacen recordar a esos viejos caminantes y que han servido, de una u otra manera, para que esa tradición no se acabe y continúe en músicos como John Cephas y Phil Wiggins.

Audio: Sleepy John Estes – Corrine Corrina

Poderoso Powers

El pasado 23 de julio tuvimos la oportunidad de tener en Bogotá al guitarrista Michael Powers en su primera visita a Suramérica. Fue realmente un gran honor tenerlo poder conversar con él, lo hice unos días antes vía telefónica en mi programa de radio, y luego observarlo sobre el escenario del Teatro Libre de Chapinero.Fue una noche mágica. Hacía mucho tiempo, más de 10 años, que en el Libre no se escuchaban las notas del blues. Black Cat Bone, grupo bogotano, se encargó de abrir el telón. Tocó cerca de una hora, mostrando algo de su faceta blusera en medio de su ya reconocido sonido rockero. La verdad, no defraudaron. Interpretaron algunas canciones de su único álbum y nos ofrecieron algo de su nuevo repertorio, que va a lograr que la banda se posicione mucho más dentro de la afición rockera capitalina. Es bueno que piensen también en ofrecer su música al exterior.

Luego vino lo que todos estábamos esperando: Michel Powers. Comenzó con un extenso tema acústico, en el cual nos paseo por todo lo que ha sido este estilo blusero, con muchos toques del blues del Delta, evocando a los grandes Charley Patton y Robert Johnson, hasta algo del melódico country blues que, inmediatamente, me hizo recordar al gran Big Bill Broonzy. Después entró su banda, integrada por el bajista Pinky Méndez y el baterista Barry Harrison.

Por algo más de tres horas Powers nos deleitó con su estilo, mezcla de todas las influencias que lo han marcado: Jimi Hendrix, Buddy Guy, John Lee Hooker. Realmente es un artista camaleónico, capaz de cambiar de estilo en cada canción, algo que se puede notar también en sus tres producciones musicales, de las cuales sólo he escuchado dos pero de las que puedo hablar muy bien, la primera “Onyx Roots”, muy acústica, muy personal, pero con mucha fuerza; la segunda, “Prodigal Son”, inclinada hacia el blues rock. Y así fue el concierto en general, una atmósfera muy cerrada, muy íntima, mostrando todo el poder de Micahel Powers.

Al final, qué más se podía pedir. The Black Cat Bone subió al escenario y en un par de temas acompañó a Powers, un jam que se había concertado el sábado anterior en el programa de radio, en el cual estuvieron presentes los integrantes del grupo bogotano charlando con Michael Powers.

Realmente fue un lanzamiento digno del festival de blues que se piensa realizar en noviembre de este año, Blues D.C. arrancó con pie derecho y con mucho poder.

Sonny Terry y Brownie McGhee

El aullido de Sonny Terry, emitido a través de su armónica, es el sello particular de este músico. Pocos intérpretes de este instrumento han logrado generar tanta influencia como lo hizo Terry, quien grabó muchos de los más recordados temas del blues urbano como líder de su banda y también al lado de Brownie McGhee, con quien formó el dúo más duradero de la historia del blues.
Sonny Terry fue músico de folk y tocaba en fiestas y bailes, pero el blues nunca estuvo dentro de su repertorio. A los 5 años de edad perdió la vista en un ojo y a los 18 en el otro. Esto lo dejó cono limitaciones para obtener un empleo, por lo que se decidió por la música, uniendo fuerzas con Blind Boy Fuller y grabando con el guitarrista para Vocalion en 1937.
El talento de Terry fue premiado en 1938, cuando John Hammond lo llamó para participar en “From Spirituals to Swing”. Grabó para la Biblioteca del Congreso y sus primeros registros comerciales en 1940. Terry se unió a McGhee luego de la muerte de Blind Boy Fuller, en 1941, causando sensación en la escena folk de Nueva York mientras trabajanban con Lead Belly, Josh White y Woody Guthrie.
Mientras que Brownie McGhee fue muy prolífico en los estudios de grabación a mediados de los 40, Sonny Terry estuvo ocupado en los espectáculos de Broadway, aunque realizaron varias grabaciones para Asch, Savoy y Capitol.
Durante los años 50 Terry y McGhee grabaron para varios sellos, pero fue el boom del folk, a finales de los 50 y comienzos de los 60, el que les dio nombre como dúo. Grabaron muchos discos y estuvieron juntos durante un par de décadas más. Sonny Terry murió el 11 de marzo de 1986 y Brownie McGhee el 23 de febrero de 1996.

Blind Willie Johnson

Blind Willie Johnson es uno de los grandes intérpretes del slide. Sin embargo, el evangelista callejero es conocido mucho más por su áspera voz que por sus habilidades con la guitarra. Johnson en ocasiones cantaba con voz baja, ronca, y a veces la llevaba hasta su tenor natural con un volumen que podía ser bien escuchado a pesar de los sonidos de la calle. Grabó un total de 30 canciones en un periodo de tres años y muchas de ellas llegaron a ser clásicos, como “Jesús make up my dying bed”, tema con el que abrimos este programa, o “God don’t never change” y la más famosa “Dark was the night, cold was the ground”.
Los historiadores del blues están de acuerdo en que Johnson nació en una pequeña población cercana a Waco, Texas, en 1902. Su madre murió cuando era bebe y su padre volvió a casarse. Cuando tenía 7 años, su padre y su madrastra pelearon. Ella le arrojó ácido muriático al padre, pero cayó en los ojos del niño, dejándolo ciego de inmediato. Cuando Johnson creció, se empezó a ganar la vida tocando su guitarra, una de las pocas formas en que un hombre ciego podía vivir. En lugar de tocar el slide con un cuello de botella, lo hacía con una navaja de bolsillo. Tocaba la guitarra afinada en Re, llevando la melodía con notas sencillas, mientras usaba el slide y tocaba la línea de bajo con su pulgar. Fue conocido, sin embargo, por tocar en diferentes afinaciones y en raras ocasiones, por hacerlo sin slide. A pesar de su excelente técnica y sonido, Johnson nunca quiso ser bluesista, pues era un apasionado creyente de la Biblia. Comenzó a cantar gospel e interpretar los “spirituals” negros. Llego a ser pastor bautista y llevó su música y sermones a las calles de los suburbios. Cuando estaba en Dallas, conoció a una mujer llamada Angelina y se casó con ella en 1927. Angelina sumó algunos himnos del siglo 19 al repertorio de Blind Willie Johnson y juntos comenzaron a cantar en el área de Dallas y Waco.
Johnson grabó el 3 de diciembre de 1927, seis canciones para Columbia Records, las cuales se conviertieron en unas de sus más poderosas grabaciones: “If I had my way”, sobre la historia de Sansón y Dalila; “Mother’s children hace a hard time”, conocida después como “Motherless children”; “It’s nobody fault but mine”, “Jesus make up my dying bed”, “I know his blood can make me whole” y el más aclamado “Dark was the night, cold was the ground”, acerca de la crucifixión de Cristo.
Después de esta sesión, Johnson no volvió a los estudios durante un año. Su segunda visita fue en 1928 con su esposa Angelina, quien hizo la voz de soporte. Grabaron 4 temas que incluyeron “I’m gonna run to the city of refuge” y “Lord, I just can’t keep from cryin’”. Algunos meses después, Willie y Angelina Johnson conocieron a Elder Dave Ross y fueron con él a Nueva Orleans, donde Blind Willie Johnson grabó otras 10 canciones para Columbia, dentro de las cuales estaban “God don’t never change”, “Let your Light shine on me” y “You’ll need somebody on your bond”.
Aunque Blind Willie Johnson fue uno de los artistas más exitosos de Columbia, sólo grabó una vez más para este sello, en abril de 1930, después de lo cual nunca se volvió a escuchar algo suyo. La última sesión tuvo lugar en Atlanta, nuevamente con su esposa Angelina, quien hizo la voz líder en algunos temas. Nuevamente fueron 10 canciones como ““Can’t Nobody Hide From God”, “John the Revelator”, y una versión de “You’re Gonna Need Somebody on Your Bond”. Estos 2 últimos temas fueron editados en un disco que fue retirado del mercado poco tiempo después de su lanzamiento.
A pesar de no grabar después de 1930, Blind Willie Johnson continuó cantando en las calles de Texas durante los años 30 y 40. Infortunadamente en 1947, la casa de los Johnson se incendió. Blind Willie pescó una neumonía y murió una semana después de que su casa fue destruida. Angelina, su esposa, trabajó como enfermera en los años 50.
Durante muchos años, diferentes artistas han realizado versiones de los temas más famosos de Blind Willie Johnson, incluyendo a Bob Dylan, Eric Clapton y Ry Cooder. “If I had my way” fue famosa en los años 60 gracias a la interpretación de Peter, Paul and Mary. Su música, además de estar completa en un álbum doble, aparece también en diferentes compilaciones de country blues y guitarra slide.