Shirley Johnson– “Blues Attack” (Delmark, 2009)

Shirley Johnson ha cantado durante décadas en los bares de Chicago. Luego de su exitoso álbum “Killer Diller”, publicado también con Delmark, llega con este trabajo que ofrece un juego de temas originales y algunas versiones de soul-blues, mostrando un estilo muy sólido, que fue hecho popular por cantantes menos talentosas. Su voz es bien conservada, no evidencia abuso ni sobre uso. Johnson es una gran cantante, que puede compararse con la fallecida Koko Taylor o con Ruth Brown. Tiene un acompañamiento sólido y competente de una sección de vientos, coristas y su banda, integrada por el guitarrista Luke Pytel, el teclista Roosevelt Purifoy, el bajista Lovely Fuller Jr. y el baterista Cordell Teague. Si visita a Chicago no deje de ir a verla en el lado norte de la ciudad, donde ronda desde los años 80. Mientras tanto, este disco es un buen punto de partida.

El sello Delmark: 55 años de buen blues

Delmark Records es el sello independiente más viejo de los Estados Unidos, dedicado desde su fundación por Bob Koester, hace 55 años, a difundir el blues y el jazz tradicionales.

Esta casa disquera fue fundada en la ciudad de San Luis, donde Koester estudiaba cine y entretenía su gusto por el jazz a través de la compra y venta de discos usados, y una que otra grabación de algún músico local. En 1958, Koester se trasladó a Chicago, encontrándose en la época dorada del blues, la que era liderada por Muddy Waters y Howlin’ Wolf.

Una vez en Chicago, Koester con su corazón entregado al jazz y al blues, y con sus ojos y oídos dispuestos a la caza de talentos locales para grabarlos, compró una tienda de jazz. Desde ahí empezó a frecuentar los clubes más tradicionales, encontrando nuevos músicos dispuestos a grabar.

Koester es reconocido como uno de los principales archivistas del blues en el mundo. En 1965 grabó a Junior Wells, artistas que contó con toda la libertad para trabajar en el estudio: sin restricciones para la duración de los temas, ni tampoco para reclutar a los músicos que quería como acompañantes. Hasta la fecha “Hoodoo man blues” es el álbum más vendido de Delmark y se considera a Koester como el iniciador de la carrera de Junior Wells.

Además de firmar con artistas como Robert Jr. Lockwood, Jimmy Dawkins y Mighty Joe Young, el sello Delmark fue una incubadora para futuros músicos como Mike Bloomfield y Charlie Musselwhite.

Uno de sus empleados, no sabemos si amado u odiado, fue Bruce Iglauer, quien dejó a Delmark para crear su propio sello, Alligator Records, luego de que Koester se negara a grabar a su banda favorita: Hound Dog Taylor and the Houserockers. Ahora Koester es el primero en admitir que Alligator es mucho mejor en la promoción de discos.

La tienda de discos de Delmark es todo un paraíso para los amantes del blues y del jazz. Allí es posible encontrar grabaciones antiguas, particularmente de los años 30 y la época de la Segunda Guerra Mundial, todas reeditadas y digitalizadas por el sello, los álbumes de las grandes figuras de esta casa y también de muchos músicos que vieron en Delmark la forma de dar su primer paso en la grabación, como el caso de Dave Specter, Shirley Johnson, Zora Young y Tail Dragger.

Bob Koester cree que Chicago todavía es un terreno fértil para el blues. Por eso, a pesar de la crisis y de las constantes descargas ilegales en internet, el dueño de Delmark se niega a cerrar su sello. “Desde que no pierda mucho dinero, puedo mantenerme. Si en algún año llego a perder 100 mil dólares, probablemente tomaré otro camino. Pero tengo una bodega llena de discos, entonces si cierro el sello, ¿qué hago con ellos?”

Además, añade Koester, hay muchos nuevos artistas dispuestos a grabar y otros clásicos del blues de Chicago que siguen preservando esta actividad, como Byther Smith, Lurrie Bell, Jimmy Burns y Michael Coleman, encabezando una larga lista.

Para celebrar este nuevo aniversario, el sello publicó un álbum doble (CD + DVD) recopilando a sus mejores artistas.

Sleepy John Estes, “On 80 highway” (Delmark, 2008)

Este disco fue grabado el 19 de julio de 1974, días antes de que el guitarrista Sleepy John Estes y el armoniquista Hammie Nixon hicieran su primera gira por Japón, siendo uno de los primeros viajes que a ese país hiciera un bluesista. Los conciertos por el país del sol naciente tuvieron tanto éxito que un tema de Estes logró entrar en el Top 100 de los listados musicales japoneses y, con esas ganancias, el guitarrista pudo comprar una casa mejor en Brownsville, Tennessee, su ciudad.

Conocido como “El poeta del blues de Tennessee”, Sleepy John Estes mostró en esta grabación por qué era una de las piedras fundamentales del country blues y por qué su redescubrimiento causó sensación en el mundo del blues, ya que de no haber sido por estas grabaciones de Delmark, se hubiera perdido para siempre esa calidez emocional de la voz y un sonido de guitarra que muestra algunos trazos de Big Bill Broonzy y que fue influencia para intérpretes posteriores.

Así como Sonny Terry y Brownie McGhee, Estes y Nixon fueron un dúo fiel a sus orígenes. En este disco encontramos esa sencillez que ofrecen un par de músicos enraízados con su estilo, la guitarra y la armónica juntas como el pan y el vino, haciéndonos degustar sabrosas interpretaciones que hacen recordar a esos viejos caminantes y que han servido, de una u otra manera, para que esa tradición no se acabe y continúe en músicos como John Cephas y Phil Wiggins.

Audio: Sleepy John Estes – Corrine Corrina

55 Years of Blues – Varios artistas (Delmark Records)

Delmark es un sello legendario dentro del blues de Chicago. Fue fundado por Bob Koester, un frustrado cinematógrafo, quien gracias a su trabajo ayudó a difundir y expandir el blues urbano que se desarrollaba por la época en la ciudad de los vientos, no solo con esta casa disquera sino también mediante la fundación de la revista Living Blues, la cual inició siendo una hoja de papel que se pegaba en los muros de las discotiendas. Koester fue uno de los primeros asesores del Chicago Blues Festival y le dio trabajo a músicos blancos como Charlie Musselwhite, siendo mentor además de la labor de futuros empresarios de la música como Bruce Iglauer, fundador de Alligator Records. También dio pie para la creación de otros sellos como Rooster Blues y Earwig.

Dentro del amplio catálogo de Delmark encontramos registros de artistas tan importantes como Junior Wells, Sleepy John Estes, J.B. Hutto, Magic Sam y Roosevelt Sykes, entre otros. Eso es precisamente lo que nos ofrece esta edición: 1 CD con algunos de los mejores temas grabados por esos legendarios músicos y 1 DVD con material en video de conciertos o de sesiones de estudio.

Una doble entrega para celebrar un aniversario más de Delmark, casa disquera que ha dado toda su vida por el blues.

Audio: Junior Wells – Little by Little

Publicado en  on 15 Enero 2009 at 9:36 pm Dejar un comentario
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Novedades Discográficas

Last of the great Mississippi Delta bluesmen – Live in Dallas (The Blue Shoe Project). Por fin lo conseguí. Después de muchos intentos puede contactarme con The Blue Shoe Project y, generosamente, me enviaron este disco que deseaba escuchar desde que supe que había ganado el premio Grammy. Es un concierto con cuatro viejas glorias del Delta Blues: Henry James Towsend, “Pinetop” Perkins, “Honeyboy” Edwards y Robert Lockwood Jr. Al momento de la grabación, año 2004, sumaban entre todos más de 360 años. A la fecha de la entrega del Grammy, 11 de febrero de 2008, Towsend y Lockwood Jr ya habían fallecido. Los otros dos siguen vivitos y grabando. Pero bueno, entrando en materia, el disco es bien interesante pues va mezclando las canciones de cada artista, comenzando con Robert Lockwood Jr y “KIng Biscuit Time”, que recuerda el sonido de Memphis aunque también evoca a Clarence “Gatemouth” Brown. Viene algo de blues de Chicago con “Pinetop” Perkins y el delta empieza a sentirse con Henry James Towsend y “Honeyboy” Edwards. De ahí en adelante sigue la fiesta con clásicos como “Sweet home Chicago”, “got my mojo working” y “See see rider blues”. Este álbum ayudó a revitalizar el blues en Texas, cuna de grandes del género, y sirvió para que The Blue Shoe Project se consolidara como una de las principales organizaciones en Estados Unidos que trabajan en el rescate del blues. En próximas entradas, hablaré acerca del trabajo de esa entidad.

Byther Smith – Blues on the moon (Delmark). El blues eléctrico, particularmente el de Chicago, sigue vivo y Byther Smith continúa con esa energía y ese espíritu que lo contagiaron cuando llegó a la ciudad procedente del Mississippi. En esta grbación, realizada en el Natural Rhythm Social Club de Chicago, encontramos las influencias que ha tenido Smith a lo largo de su carrera. Con su banda de cinco piezas (dos guitarras, teclados, bajo y batería), el veterano músico utilizó muchas de esas técnicas y estilos que lo han hecho famoso. Encontramos algo de blues con toques funk, también el clásico blues de 12 compases y algo del estilo particular de B.B. King. A lo largo de este concierto, que también está disponible en DVD, Byther Smith se entrega de forma constante a su público, demostrando que es una de esas figuras clásicas y auténticas del blues.

Mississippi Heat – “Hattiesburg Blues” – Delmark

Realmente fue muy grato encontrarme otra vez con la banda de Pierre Lacocque. Después de mucho tiempo de no recibir noticias suyas, encontré en mi correo el anuncio de una nueva grabación, la cual no demoré en tener en mis manos.

Mississippi Heat es un grupo con mucha fuerza y renombre en el blues de Chicago, con reconocimiento en varios países del mundo, cuyo nombre suena extraño porque es un claro exponente del blues de la ciudad de los vientos y no del interpretado en el sur de los Estados Unidos. Pero bueno, eso no es lo importante en este momento.

“Hattiesburg Blues” nos trae 63 minutos de música, con una canción con el mismo nombre del álbum, evocando a una ciudad del Mississippi, y otra llamada “Chicago is my home”, revelando toda la influencia que ha tenido el blues en esa ciudad, donde se radicaron muchos de los grandes artistas del género. Ahí tenemos toda una conexión no solo musical sino también geográfica, que poco a poco nos va dando la idea de lo que es Mississippi Heat, muy eléctrico, muy urbano, pero que no deja a un lado las raíces.

Finalmente, hay que mencionar la incursión que hacen de ritmos latinos, lo cual vislumbra algún deseo de la banda de venir por estas tierras. Valdría la pena tenerlos en cuenta para el festival BLUES D.C. que se realizará en noviembre y así disfrutar de este agradable sonido en vivo.

Dave Specter – “Live in Chicago” – Delmark

Todavía existen, en pleno siglo 21, muchos puristas del blues que no quieren tener nada que ver con el rock, el soul o el jazz y se rehúsan a interpretar lo que no se adhiera estrictamente a la tradicional estructura de los 12 compases. Claro está que la gente que se acomoda a esta descripción es muy difícil de encontrar.

Una ida al Festival de Blues de Chicago, en el parque Grant, en el centro de la ciudad, le permite al visitante encontrar no solo discípulos de Muddy Waters, Lightnin’ Hopkins o John Lee Hooker. También hallará intérpretes con alguna orientación hacia el blues, con influencias por ejemplo de Tower of Power, Jimi Hendrix, Richard “Groove” Holmes o Ike y Tina Turner.

 

Uno de esos músicos que ha contribuido a la diversidad en el blues es Dave Specter. Su nuevo álbum “Live in Chicago” fue grabado en agosto de 2007 en dos de los más importantes clubes de blues de la ciudad de los vientos: Legends de Buddy Guy y el Rosa’s Blues Lounge. Acorde a la tradición, Specter se inspiró en ambos lugares e interpretó desde estrictos 12 compases hasta soul-jazz. También tuvo algunos acercamientos al country-rock, haciéndose acompañar del vocalista Tad Robinson, célebre por sus grabaciones soul.

 

En esta serie de presentaciones, Specter contó también con la compañía de la cantante Sharon Lewis, quien también contribuyó con sus toques de soul y algo de góspel. “Live in Chicago” es una muestra de que en el blues también es cierta aquella frase que dice “en la variedad está el placer”.

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Luther Allison, fallecido el 12 de agosto de 1997

Este guitarrista estadounidense vivió en Francia en los años 80 y fue uno de los hombres a llamar para los festivales de blues europeos en esa década. Su regreso a Estados Unidos, a mediados de los 90, marcó su vuelta a la escena principal del blues, firmando con Alligátor Records. Esto hizo crecer su popularidad, haciéndolo trabajar decididamente hasta su muerte, en 1997.
Nació el 17 de agosto de 1939, siendo el número 14 de 15 hijos de un matrimonio de cultivadores de algodón. Sus padres se trasladaron a Chicago cuando Luther era joven pero ya tenía un amplio conocimiento del blues al dejar su tierra natal, donde tocaba el órgano en la iglesia y cantaba gospel. Allison recalcaba que sus primeros contactos con el blues fueron en la radio, en casa de su familia, el cual sonaba todas las noches sintonizando los programas de B.B. King y Sonny Boy Williamson II. Aunque era un talentoso jugador de béisbol y comenzó a estudiar zapatería en Chicago luego de terminar el colegio, su atención se enfocó más en tocar blues. Allison se la pasaba en los clubes de la ciudad y acompañado por su hermano, comenzó a desarrollar su técnica vocal y de guitarra.
Junto con su hermano Ollie formó una banda en 1954, a la que llamó The Rolling Stones. Sin embargo, al poco tiempo le cambió el nombre pues pensaba que no era muy llamativo. Esto fue cuando vivía en el lado oeste de Chicago, exponiéndose a la música de Jimmy Dawkins, Freddie King, Magic Sam y Otis rush. Luego se trasladó al lado sur de la ciudad y visitó los sitios donde tocaban Muddy Waters, Elmore James y Howlin’ Wolf entre otros.
Su primera oportunidad para grabar fue con el sello Delmark. En 1969 publicó su primer álbum, “Love me mama”. La promoción que él mismo hizo de este trabajo lo llevó a presentaciones estelares en el festival de Ann Arbor, donde llamó la atención de Motown, casa con la que firmó contrato en 1972. Los álbumes con Motown lo llevaron a sitios que nunca imaginó, como Japón y algunos conciertos en Europa. Grabó “Love me papa” para el sello francés Black and Blues en 1977 y publicó algunos discos en vivo en Francia y Alemania. En 1984 se trasladó a París cuando vio que estos eran mejores mercados para sus trabajos.
A mediados de los 90, Luther regresó a Estados Unidos, grabó dos álbumes con Alligátor y continuó con su actividad de conciertos en festivales y bares del país. En julio de 1997 le fue diagnosticado cáncer en los pulmones y murió un mes después, el 12 de agosto.