Novedades Discográficas

Last of the great Mississippi Delta bluesmen – Live in Dallas (The Blue Shoe Project). Por fin lo conseguí. Después de muchos intentos puede contactarme con The Blue Shoe Project y, generosamente, me enviaron este disco que deseaba escuchar desde que supe que había ganado el premio Grammy. Es un concierto con cuatro viejas glorias del Delta Blues: Henry James Towsend, “Pinetop” Perkins, “Honeyboy” Edwards y Robert Lockwood Jr. Al momento de la grabación, año 2004, sumaban entre todos más de 360 años. A la fecha de la entrega del Grammy, 11 de febrero de 2008, Towsend y Lockwood Jr ya habían fallecido. Los otros dos siguen vivitos y grabando. Pero bueno, entrando en materia, el disco es bien interesante pues va mezclando las canciones de cada artista, comenzando con Robert Lockwood Jr y “KIng Biscuit Time”, que recuerda el sonido de Memphis aunque también evoca a Clarence “Gatemouth” Brown. Viene algo de blues de Chicago con “Pinetop” Perkins y el delta empieza a sentirse con Henry James Towsend y “Honeyboy” Edwards. De ahí en adelante sigue la fiesta con clásicos como “Sweet home Chicago”, “got my mojo working” y “See see rider blues”. Este álbum ayudó a revitalizar el blues en Texas, cuna de grandes del género, y sirvió para que The Blue Shoe Project se consolidara como una de las principales organizaciones en Estados Unidos que trabajan en el rescate del blues. En próximas entradas, hablaré acerca del trabajo de esa entidad.

Byther Smith – Blues on the moon (Delmark). El blues eléctrico, particularmente el de Chicago, sigue vivo y Byther Smith continúa con esa energía y ese espíritu que lo contagiaron cuando llegó a la ciudad procedente del Mississippi. En esta grbación, realizada en el Natural Rhythm Social Club de Chicago, encontramos las influencias que ha tenido Smith a lo largo de su carrera. Con su banda de cinco piezas (dos guitarras, teclados, bajo y batería), el veterano músico utilizó muchas de esas técnicas y estilos que lo han hecho famoso. Encontramos algo de blues con toques funk, también el clásico blues de 12 compases y algo del estilo particular de B.B. King. A lo largo de este concierto, que también está disponible en DVD, Byther Smith se entrega de forma constante a su público, demostrando que es una de esas figuras clásicas y auténticas del blues.

Ganadores de premio Grammy

Se entregaron anoche los premios Grammy. Aunque la verdad, este galardón a muchos les dice poco, pues lo que más prima aquí son los resultados comerciales que la calidad artística.

 

Las categorías 66 y 67 de los Grammy corresponden al Blues. Son dos apartados: Mejor Álbum de Blues Tradicional y Mejor Álbum de Blues Contemporáneo. Este año los ganadores fueron, respectivamente, “Last of The Great Mississippi Delta Bluesmen: Live In Dallas” de Henry James Townsend, Joe Willie “Pinetop” Perkins, Robert Lockwood, Jr. & David “Honeyboy” Edwards; y “The Road To Escondido” de J.J. Cale y Eric Clapton.

 

El primero de ellos es un concierto realizado el 16 de octubre de 2004, en el Majestic de Dallas, en el que se reunieron Henry James Towsend, Robert Lockwood Jr., “Pinetop” Perkins y “Honeyboy” Edwards, viejas glorias del blues que superaban los 90 años de edad en ese momento. Estos músicos entregaron su vida a los doce compases y con esta presentación la veja magia renació. De esta importante reunión permanecen todavía “Pinetop” Perkins y David “Honeyboy” Edwards, pues Henry James Townsend y Robert Lockwood Jr fallecieron en septiembre y noviembre de 2006, respectivamente. Esta presentación sirvió también para que Dallas fuera recordada como epicentro de los doce compases, ya que allí crecieron musicalmente leyendas como Blind Lemon Jefferson, Leadbelly, Freddie King y, además, tuvo importantes espacios como el Longhorn Ballroom o el Magnolia, por donde pasaron genios de la tala de Johnny Taylor, Albert King o Albert Collins.

 

El segundo disco, “The Road To Escondido” muestra a Eric Clapton con J.J. Cale, uno de los artistas que más influencia ha generado en su música. De hecho, dos de los temas más importantes del guitarrista británico, en los años 70, fueron compuestos por Cale (“After midnight” y “Cocaine”). Casi 30 años después de esto, Clapton y Cale se reúnen por primera vez para grabar un álbum juntos. En principio, Clapton quería que J.J. Cale fuera el productor solamente, pero después se vio la posibilidad de grabar a dúo. El resultado es un álbum muy agradable de escuchar, con el toque de las últimas producciones de Clapton (Simon Climie volvió a oficiar de productor) pero con el sabor que ha caracterizado las composiciones de Cale. Bien vale la pena escuchar este nuevo álbum que descubre, para un amplio público, a un músico y compositor que andaba por ahí escondido.

 

Recordemos quienes estaban nominados a los premios. En la categoría de Mejor Álbum de Blues Tradicional estaban “Pinetop Perkins On The 88’s – Live In Chicago” de Pinetop Perkins, “10 Days Out: Blues From The Backroads” de Kenny Wayne Shepherd, y “Old School” de Koko Taylor. En Mejor Álbum de Blues Contemporáneo encontrábamos “Into The Blues” de Joan Armatrading, “Is It News” de Doyle Bramhall, “Truth” de Robben Ford y “The Scene Of The Crime” de Bettye LaVette.

Etta James

Pocas cantantes de rhythm and blues han sufrido tragedias a un alto nivel y pocas han lograd permanecer en la tierra para contarlas. Ese es el caso de Etta James, nacida el 25 de enero de 1938. En su autobiografía “Lucha por sobrevivir”, Etta James describe su pasado, incluyendo sus adicciones a numerosas drogas, con sórdidos detalles.

Pero sus problemas personales en ocasiones afectaron su canto. James ha estado presente desde la era del R&B y el doo wop a mediados de los 50, el soul en los 60, hasta los 90 y el nuevo siglo, donde podemos encontrar su álbum de 1994 “Mistery lady” en el que rinde tributo a uno de sus ídolos, Billie Holiday. La voz de Etta James se ha vuelto más profunda con el paso de los años, adoptando una textura fuerte, pero manteniendo la misma pasión y dolor.

Jamesetta Hawkins fue una niña prodigio del gospel, cantando en el coro de su iglesia bautista en Los Ángeles y en la radio, cuando solo tenía 5 años de edad, bajo la tutela del profesor James Earle Hines. Se trasladó a San Francisco en 1950 y pronto hizo equipo con otras niñas para formar un grupo vocal. A los 14 años, Johnny Otis les concedió una audición y prácticamente dio su aprobación para que grabaran el tema “Work with me Annie”.

En contra de los deseos de su madre, la joven cantante se embarco a Los Ángeles para grabar “Roll with me Henry” con la banda de Otis y el vocalista Richard Berry. Esto fue en 1954 para el sello Modern. Johnny Otis invirtió el primer nombre de la cantante para darle su sello artístico, entonces Jamesetta se convirtió en Etta James, y el grupo se llamó The Peaches. “Roll with me Henry” pasó a llamarse “The wallflower” cuando algunos programadores de radio objetaron las connotaciones del título original, y llegó al tope de los listados de R&B en 1955.

The Peaches se desvaneció rápidamente pero Etta James se mantuvo cantando para Modern por más de una década, en ocasiones bajo la supervisión del saxofonista Maxwell Davis. “Good rockin’ daddy” fue un tema que en 1955 tuvo algo de éxito pero los siguientes registros como “W-O-M-A-N” y “Tough lover” fallaron en el intento.

En 1960 James aterrizó en Chicago para firmar con Argo, filial del sello Chess. Inmediatamente su carrera de grabación llegó a un nivel alto, no solo por un par de duos con su novio de entonces, Harvey Fuqua, el cantante de los Moonglows, sino también por que sus propias grabaciones, como la balada “All I could do was cry”, llegaron a los primeros lugares de los listados. Leonard Chess vio a Etta James como una cantante de baladas con mucha clase a la vez que tenía potencial para la música pop, por lo cual la rodeo de violines y orquesta para su álbum de 1961 “At last” y “Trust in me”. Pero el lado áspero de James no fue usado y eso lo afirman grabaciones como “Somethings’s got a hold on me” de 1962, con mucha carga gospel; el álbum en vivo “Etta James rock the house” de 1963 y el duo con Sugar Pie De Santo, “In the basement”, de 1966.

En 1967 Etta James grabó uno de los mejores cortes de su carrera, “Tell mama”, acompañada por la mejor banda que Chess pudo poner a su disposición. Este tema y la balada “I’d rather go blind”, marcaron un brillante momento dentro de la producción de James. A pesar de la muerte de Leonard Chess, Etta james permaneció en el sello hata 1975, experimentando antes del final una aproximación al rock.

Vinieron épocas flacas para Etta James, tanto profesional como personalmente. Pero regresó a las grabación en 1988 con un álbum para Island llamado “Seven year itch”, que la reafirmo con la majestad del soul sureño. Sus siguientes producciones fueron muy variadas, como el caso de “Sticking to my guns” de 1990, muy contemporáneo, “The right time” de 1992, pleno de soul, y algunos otros en los cuales exploró enfoques jazzísticos. En 1998 publicó un álbum de navidad. En 2001 fue presentada en el Hall de la Fama del Blues y en 2003 recibió el premio Grammy por los logros de su carrera. Ese mismo año presentó su álbum “Let’s roll” y en 2004 llegó una grabación con nuevas interpretaciones blues llamado “Blues to the bone”, ambos con RCA Records. En 2006 grabó un álbum con algunos standards de pop llamado “All the way”.

Publicado en  on 30 Enero 2008 at 3:58 pm Comentarios (1)
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Johnny Copeland, fallecido el 3 de julio de 1997

Considerando que la mayor parte del tiempo Johnny Copeland estaba en gira de conciertos, no es sorpresa que su ascenso en el mundo del blues se haya producido en los años 90, gracias a un contrato con el sello Verve que puso sus discos en las manos de miles de fanáticos del blues alrededor del orbe. Y no es que Copeland hubiera cambiado mucho desde que grabó para Rounder en 1980, sino que grandes compañías disqueras se estaban dando cuenta del enorme potencial que tenía trabajar con artistas como él. Infortunadamente, Copleland se vio forzado a bajar el ritmo entre 1995 y 1996 debido a algunas complicaciones cardiacas, aunque siguió dando conciertos hasta que la muerte llegó el 3 de julio de 1997.
Johnny Copeland nació el 27 de marzo de 1937 en Haynesville, Louisiana. Era hijo de recolectores y heredó la guitarra de su padre siendo muy joven, cuando éste murió. Su primera gira fue al lado de su amigo Joe “Guitar” Hughes. Poco después Hughes se enfermó y Copeland se dio cuenta de que podía liderar una banda.
La música de Copeland, por obvias razones, se ubicaba entre el funky rhythm and blues de Nueva Orleans y el swing y jump blues de Kansas City. Luego de que su familia se mudara a Houston, Texas, Copeland estuvo expuesto a la música de esa ciudad. Mientras más se interesaba en la música, el boxeo también le llamaba la atención y como una forma de evocar esa época en que deseaba ser pugilista, vino el sobrenombre “Clyde”.
Johnny Copeland y Joe Hughes crecieron bajo el embrujo de T-Bone Walker, a quien vieron por primera vez cuando tenían 13 años de edad. Durante su juventud, tocó en diferentes lugares de Houston, como el Shady’s Playhouse, el principal centro de blues en esa ciudad, y en Eldorado Ballroom. Copeland y Hughes conformaron entonces The Dukes of Rhythm, que llegó a ser la banda base de Shady’s Playhouse. Luego de eso, pasó tiempo en giras con Albert Collins y tocó en algunas ocasiones con Sonny Boy Williamson II, Big Mama Thornton y Freddie King.
Luego de realizar giras por el denominado “Triángulo de Texas”, una porción de tierra que cobija parte de los estados de Louisiana, Texas y Arkansas, Johnny Copeland se reubicó en Nueva York, en 1974, en lo que fue el mejor movimiento que pudo hacer pues tuvo acceso a los clubes blues de la Gran Manzana y también a los de Washington D.C., Filadelfia, Nueva Jersey y Boston. Mientras tanto, la escena en Houston estaba herida debido a la recesión petrolera de mediados de los años 70. Copeland tomó un empleo diurno en una hamburguesería en Nueva York y tocaba en los clubes en las noches, encontrando una audiencia muy receptiva en Harlem y Greenwich Village.
Copeland grabó 7 álbumes para Rounder Records, empezando en 1981; ganó un Grammy en 1986 por el álbum “Showdown” para Alligator, al lado de Albert Collins y Robert Cray, demostrando su gran capacidad para cantar y tocar la guitarra, aunque la gente no se daba cuenta de la claridad que tenía como compositor. Sus últimas grabaciones fueron para Verve, las cuales le dieron una audiencia más amplia.
A comienzos de 1994 le fue detectado a Copeland un problema congénito en su corazón. Luego de ello, pasó mucho tiempo entrando y saliendo de los hospitales debido a costosas operaciones.
A pesar de sus problemas de salud, Copeland continuó haciendo conciertos y el 1º de enero de 1997 recibió un transplante de corazón. Durante algunos meses el órgano funcionó satisfactoriamente pero desarrolló un problema en una válvula, por lo cual tuvo que ser operado de urgencias el 3 de julio de 1997. Johnny Copeland murió esa día debido a complicaciones durante la cirugía.