BLUES D.C., una apuesta por el blues en Bogotá

Con algunos días de retraso, pero que sirvieron de reflexión, escribo acerca de la segunda edición del festival BLUES D.C., que se llevó a cabo el pasado sábado 17 de octubre en el teatro Metropol.

F-15 Ensamble

F-15 Ensamble

Llegué al lugar sobre las 5 de la tarde, a la hora en que sobre el escenario estaba F-15 Ensamble, por lo tanto no puedo hablar de las presentaciones de Mounsieur Periné, Seis Peatones y BluesWagen. De cualquier forma, de las tres bandas tengo buenas referencias aunque no he visto aún en vivo a la primera.

Volviendo al tema, F-15 Ensamble tocó su tropiblues, una mezcla de música colombiana, bandas sonoras de videojuegos y blues, con la cual el escaso público que  estaba a esa hora en el Metropol se calentó. Los tres integrantes del grupo hacen un buen trabajo, particularmente Leo quien abajo de la tarima es algo tímido pero arriba de ella sufre una transformación impresionante, logrando manejar a los asistentes con su armónica. Una buena fusión de músicas en un grupo que va a dar de qué hablar.

Smoking Underdog

Smoking Underdog

Después vino el turno para Smoking Underdog, agrupación que ví durante las eliminatorias en La Hamburguesería de Usaquén. Tiene una propuesta interesante, alejándose del blues y acercándose más al funk. Me gusta este grupo porque se arriesga a incluir vientos diferentes a la armónica dentro de su formato, algo que no le he visto a ningún otro grupo de rock o de blues en Bogotá, lo cual permite que su sonoridad sea mucho más amplia, permitiendo un contraste de timbres entre la guitarra y el saxofón.

Posterior a Smoking Underdog vino Classicstone Ensemble. En ese momento estaba en camerinos entrevistando al argentino José Luis Pardo, pero alcancé a escuchar algo de su música. La presencia de este grupo en BLUES D.C. pienso que fue como una especie de intermedio, un tiempo para dar aire a los asistentes. Classicstone Ensemble es una agrupación que interpreta cóvers de Queen, Pink Floyd y los Rolling Stones, entre otros, y es una de las tantas bandas tributo que hay en el mundo, autorizadas por los mismos artistas y sus disqueras, lo cual ya habla de que estamos ante un trabajo de calidad.

El blues volvió con Carlos Reyes y La Killer Band. El ex integrante de Agony y The Black Cat Bone tenía un lugar en la última parte del festival porque, a mi modo de ver, es el más profesional de los músicos nacionales que participaron, un hombre que se dedica casi las 24 horas del día al blues y al country, explorando con nuevos sonidos y con un reto difícil, como el mismo me lo comentó, de cantar ahora en español. El mejor de los nacionales sin lugar a dudas, fogueado en muchas plazas tanto colombianas como foráneas y, además, un músico que siempre está dispuesto a meterle el hombro a todo lo que tenga que ver con el blues.

José Luis Pardo

José Luis Pardo

Luego llegó José Luis Pardo, artista argentino radicado en España. Un monstruo de la guitarra, le sacó chispas a su instrumento. Su música movió a la asistencia al teatro, que en ese momento era mucho más que cuando yo había llegado. Pardo mezcló en su presentación sonidos del blues de Memphis, estilo que es su principal influencia, con mucho funk y algo de reggae. Los músicos colombianos que lo acompañaron no desentonaron y, por el contrario, lo siguieron con mucha precisión, como si ya llevaran tiempo tocando juntos.

El segundo artista internacional en aparecer sobre el escenario fue Jake Lear. Una persona muy tímida, de pocas palabras pero con mucho para expresar con su guitarra. Su estilo recuerda a Bob Dylan, por lo menos su voz, la forma en que toma la guitarra, como se para en la tarima, aunque al interpretar las seis cuerdas de su instrumento por momentos haga pensar en Stevie Ray Vaugahn y en Elmore James. Es posible que esa timidez le haya impedido tener un poco más de contacto con el público desde escenario, pero nos llevó en un viaje musical que fue creciendo poco a poco.

Jake Lear

Jake Lear

El cierre fue con The Pack A.D., el par de mujeres canadienses, que ya había causado sensación el año pasado. Repitieron en BLUES D.C. y, como siempre, fueron las que más movieron al público con ese punk-blues-rock que define su sonido. Maya y Becky llegaron con mucha energía, lo cual por momentos las hizo sonar un poco desordenadas pero creo que eso no le importó mucho a la gente que se gozó su presentación de principio a fin.

Concluyó una edición más del BLUES D.C., con poco público –al igual que el año pasado– pero con un ambiente de fiesta muy agradable. Este año no vi notas en los medios de prensa importantes de la ciudad, aunque sí le hicieron publicidad con avisos en sus páginas. Hubo difusión en algunos programas de televisión, en la radio y en sitios de internet. De todos modos, lo que se vio previo del festival, o por lo menos esa es mi opinión, fue poco y eso puedo ayudar a la asistencia escasa.  

Vale la pena preguntarse nuevamente si esa es toda la capacidad de convocatoria que puede tener un género como el blues en Bogotá. Yo no creo que todos los que asistimos el sábado al Metropol seamos los únicos a los que nos gusta el blues en la ciudad. Esta es una música que se sale de toda la maquinaria comercial y debemos apostarle un poco más, porque hay buenos músicos dedicados exclusivamente a este género, hay personas interesadas en darlo a conocer, tenemos espacios radiales, hay programas musicales en los canales locales donde con plena seguridad le abrirían un hueco al blues, existen sitios donde se puede disfrutar semanalmente del blues en vivo, hay certámenes como el festival de la Libélula Dorada y BLUES D.C. ¿Qué más nos falta, entonces, para consolidar la escena?

Folk, country y blues con Jake Lear

A quienes les guste el sonido rápido de Stevie Ray Vaughan y esa narración musical pausada y profunda de Bob Dylan, es probable que la música de Jake Lear les cale hondo, pues logra mezclar esas dos corrientes de forma que encajen perfectamente en ese espacio que une al blues con el folk.

La cuna de Lear es el estado de Vermont, al norte de Estados Unidos, a muchísimos kilómetros de distancia de donde nació el blues. Pero esto no fue un impedimento para que el músico pudiera crecer en un ambiente donde el folk, el country y el blues estuvieran presentes, particularmente este último a través de grabaciones de Buddy Guy, como “A Man and the Blues” o “Stone Crazy”, los cuales llevaron a Lear en una búsqueda interior hasta que encontró el llamado.

Lear sintió el llamado del blues al escuchar a Buddy Guy y, al Igual que a Guy, a Lear el blues lo golpeó muy fuerte cuando se lo encontró por primera vez, y empezó a descubrir los sonidos de John Lee Hooker, de Stevie Ray Vaughan y de Elmore James, sus grandes ídolos de infancia, los personajes que le dieron el tiquete de ida en el tren del blues.

Al igual que muchos de sus héroes, Lear dejó su casa cuando joven pero hizo el recorrido contrario: desde el norte hacia el sur. Llegó a Austin, Texas, se curtió musicalmente y volvió a Binghamton, una ciudad industrial del estado de Nueva York, donde encontró todo el ambiente para florecer artísticamente e inspirarse para grabar su primer álbum, “Love and Charm”, en 2007.

Se puede decir que el  viaje de Lear ha sido rápido, aunque no ha llegado al vértigo que puede brindar la música de Stevie Ray Vaughan. Sus constantes llamados a participar en diferentes festivales de blues a lo largo y ancho de Estados Unidos y su segunda producción “Lost Time Blues”, recientemente publicada, han servido para que su nombre sea ya visto como una de las futuras estrellas que tiene el género.

Jake Lear se presentará el próximo sábado 17 de octubre en el teatro Metropol de Bogotá, dentro del cartel del segundo festival Blues D.C.

Publicado en  on 8 Octubre 2009 at 8:30 pm Dejar un comentario
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Ya viene Blues DC 2009

Una noticia muy buena para los amantes del blues en Bogotá. El festival Blues DC contará con una nueva versión este año, a realizarse los días 16 y 17 de octubre. El escenario será el Teatro Metropol.

Como invitados internacionales estarán The Pack A.D., dúo canadiense que regresa a Bogotá luego de su éxito el año anterior; Jake Lear y Pura Fe, de Estados Unidos; y José Luis Pardo, de Argentina. Se está confirmando la presencia de Ratones Paranoicos, reconocida banda argentina.

Para las bandas bogotanas se abrirá una convocatoria en la página del festival, pues los organizadores desean hacer una buena selección para que represente a nuestra ciudad.

También me informaron que desde la próxima semana se abrirá en el sitio web un registro para el público, con el objetivo de ofrecer un interesante descuento en el precio de la boletería a las personas que allí se inscriban.

En próximas ediciones les iré actualizando acerca del festival.

Publicado en  on 9 Julio 2009 at 1:20 pm Comentarios (2)
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“Lost Time Blues”, Jake Lear (Jake Lear, 2009)

Regresa este guitarrista radicado en Nueva York con su segunda producción, en la cual vamos viendo una evolución que, aunque cercano aún a esas notas de los años 70, casi similares a las de su primer álbum, va adquiriendo mucha madurez. Una mezcla de sonidos de Stevie Ray Vaughan, Bob Dylan y el country blues de comienzos del siglo pasado se van uniendo a lo largo de los once temas que componen esta producción, interpretados de la mano de un músico que con el paso del tiempo va presentando consistencia en un sonido y en un estilo, centrado en los sonidos de Texas pero también en lo que ha sido el blues urbano de Chicago. No en vano, su incursión en el blues se debió al toque particular que sintió luego de escuchar a Buddy Guy.

Audio: Jake Lear – Streets of Michelangelo

Jake Lear – “Love and Charm” – Jake Lear

Este es uno de esos gratos descubrimientos que se hacen a través de la red. Semanalmente recibo anuncios de novedades discográficas blueseras y hace un par de meses encontré la reseña sobre el trabajo de este guitarrista, Jake Lear. Visité su página de internet, escuché algunos samplers y le escribí. Recibí el disco algunos días después y hoy se los presento a ustedes, tras haber realizado una audición completa.

“Love and charm” es el debut de Lear, haciendo la guitarra y la voz, en una muestra básica de sus influencias musicales. Encontramos sonidos desde Buddy Guy hasta Stevie Ray Vaughan, lo cual demuestra que este artista ha escuchado buen blues. De hecho, mirando en su biografía encuentro que el álbum que marcó su camino hacia el blues fue “A man and the blues” de Buddy Guy.

El álbum tiene mucha fuerza en la parte rítimica, soporta muy bien el sonido de la guitarra y la voz, y en la parte líder vemos muy sólido a Lear en los solos, con mucha intensidad, haciendo valer esa corta experiencia musical pero que parece vasta.

De los 13 temas que integran esta producción, nueve son autoría de Lear. Las restantes son versiones de Robert Johnson, Elmore James, Bob Dylan y Richard Rabbit Brown.

“Love and charm” es, a mi parecer, uno de los 10 mejores álbumes de 2008.

Jake Lear – Love and Charm